Después de varios púlpitos anteriores bastante grotescos, este nuevo, en perfecta sintonía con el entorno y en una hermenéutica de continuidad viene a sustituirlos con gran dignidad. En no pocas Iglesias se han cometido verdaderas aberraciones artísticas y al buen gusto tras la moda, y como toda moda pasajera y condenada a morir, después del Vaticano II de destruir todo lo que sonase a tradicional, destruyendo auténticas obras de arte para colocar en su lugar burdas y grotescas sustitutas.
En el centro se encuentra la Anunciación, que en la tradición griega se conoce como la fiesta de la Ευαγγελισμός - la evangelización y la proclamación del Evangelio a la Virgen María. En el fondo se muestra la expulsión de Adán y Eva del Jardín: la caída del hombre proclamado en el Antiguo Testamento, y su redención en el Nuevo.



























