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jueves, 24 de mayo de 2012
Hans Küng defiende teoría sedevacantista
Leemos en el blog Secretum meum mihi, este artículo que nos indigna, por los ataques tan furibundos contra el Romano Pontífice. El hereje de Hans Küng, pretende declarar cismático al Papa por su empeño de querer dar por zanjada la ruptura de la FSSPX con la Iglesia. Nos resulta lamentable, pero es un sentir de algunos modernistas dentro de la Iglesia, cuando ellos tienen una ideología contraria a la Fe de la Iglesia, y que no está reflejada en ningún documentos conciliar, que curiosamente promueve lo contrario, en una interpretación subjetiva y tendenciosa. Os traemos el artículo completo tomado de Secretum meum mihi por su interés y porque comulgamos con él. Ya está bien de que los herejes den lecciones a los que son fieles:
Ya varias veces hemos hecho notar cómo la falta de escrupulos no tiene límites en el tema de la reconciliación y la unidad, y cómo los ecumaniacos hacen causa común con los sedevacantistas para impedir que Benedicto XVI regularice de una vez por todas la situación canónica de la FSSPX/SSPX, a veces usando informaciones proporcionadas por los sedevacantistas —pero sin nombrarlos— a veces, como en el caso que vamos a citar, abrazando posiciones sedevacantistas. Bien, el epítome de esa situación que acabamos de describir ha llegado.
Blogs como Catholic Church Conservation y Rorate Cæli han traducido del alemán al inglés una información de Südwest Presse Online, la cual habla de que el hereje Hans Küng (imágen), a quien muchos episcopados invitan, elogian, les dedican primeras páginas en periódicos diocesanos (ver aquí), y lo único que les falta es ofrecerle incienso al mejor estilo de las deidades paganas, ahora ha defendido la teoría sedevacantista de que el Papa debe ser depuesto, o desconocido como legítimo sucesor de Pedro. ¿Motivo?, sus gestos hacia la FSSPX/SSPX, por ello y según Küng, Benedicto XVI sería cismático, por ende imposible que sea un Papa legítimo.
Esta es una traducción al español del artículo de Südwest Presse Online proporcionada por el blog Hacia la Verdadera Cristiandad, May-23-2012. Aunque notamos que en realidad la traducción no está hecha del original en alemán sino de la versión en inglés que trae Rorate Cæli, pero aún así es aceptable.
Tanto en el diario oficial como en las actividades alternativas en el Mannheim Katholikentag, el sentimiento predominante ha sido el de resentimiento y frustración por las reformas que no llegan en la Iglesia. En fuerte contraste con ello, lo que el Papa Benedicto XVI prepara, al parecer para Pentecostés, es la reconciliación definitiva de la Iglesia Católica con la tradicionalista Fraternidad San Pío X, sus obispos y sacerdotes. Esto debería ocurrir aún cuando la FSSPX siga rechazando los principales documentos conciliares, teniendo que ser incorporados a la Iglesia con el uso de hábiles tácticas canónicas. Pero antes de que el Papa lo haga, debería ser debidamente advertido por los obispos sobre su importancia, por los siguientes motivos:
1. El Papa incluiría en la Iglesia obispos y sacerdotes que están inválidamente ordenados. De acuerdo con la Constitución Apostólica del Papa Pablo VI "Pontificalis Romani recognitio", del 18 de julio de 1968, la ordenación de obispos y sacerdotes por el Arzobispo Lefebvre no sólo es ilegal sino también inválida. Esta opinión es compartida entre otros por un miembro relevante de la "Comisión Doctrinal", Karl Josef Becker, SJ, hoy cardenal.
2. Con esta decisión escandalosa, el Papa Benedicto, ya en un aislamiento general lamentable, se apartaría más del pueblo de Dios. La doctrina clásica sobre el cisma debería ser una advertencia para él. De acuerdo con ello, un cisma de la Iglesia ocurre cuando hay una separación del Papa, pero también cuando éste se separa del cuerpo de la Iglesia. "Incluso el Papa podría convertirse en un cismático, si no guarda la unidad y la comunión propia de todo el cuerpo de la Iglesia". (Francisco Suárez, teólogo importante en español de los siglos 16th/17th).
3. Un Papa cismático pierde su posición de acuerdo con lo que enseña la misma constitución de la Iglesia. Al menos, no puede esperar obediencia. El Papa Benedicto XVI afronta hoy movimientos populares ya muy extendida de "desobediencia" contra una jerarquía que es desobediente al Evangelio. Él es el único responsable de la ruptura grave y el conflicto creado en el interior de la Iglesia. En lugar de conciliar con la ultraconservadora Fraternidad San Pío X, anti-democrática y anti-semita, el Papa debería preocuparse por la mayoría de los reformistas católicos y reconciliarse con las iglesias de la Reforma y todo el movimiento ecuménico. Así, uniría y no dividiría.
[...]
jueves, 17 de mayo de 2012
Cardenal Ranjith y la FSSPX
Su Eminencia el Cardenal Malcolm Ranjith Patabedinge, Arzobispo de Colombo, estaría dispuesto a confiar la formación de los seminaristas de su Archidiócesis a la FSSPX. Tal paso, según el cardenal, sería posible si la FSSPX es aceptada y canónicamente erigida. El cardenal espera este proyecto para mejorar la formación de los futuros sacerdotes. Lan noticia proviene de la página de Messa in latino.
El Superior de Distrito de la Fraternidad San Pío X en Holanda, Bélgica y Luxemburgo, P. Benoît Waillez hizo saber esto en un sermón el domingo pasado. Hizo hincapié que los motivos, las preocupaciones y argumentos de la tradición comienzan a extenderse en la Iglesia Católica.
El cardenal Ranjith Patabedinge fue nombrado por el Papa como secretario de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos de la Curia Romana. Desde junio de 2009 es el Arzobispo de Colombo en Sri Lanka y fue nombrado Cardenal en noviembre de 2010.
martes, 15 de mayo de 2012
Mons. Nicola Bux: En la Iglesia hay personas y grupos que niegan verdades más importantes
Mons. Nicola Bux, teólogo y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Oficina de las Celebraciones del Sumo Pontífice, en una reciente entrevista ha hablado sobre la aceptación de la FSSPX del Concilio Vaticano II: “La Fraternidad San Pío X nunca ha negado el Concilio Vaticano II, es sólo superficialidad y las simplificaciones periodísticas le han atribuido esta negación. Si hay algo que ha criticado, son algunas de sus doctrinas, ni siquiera de importancia primaria. En la iglesia hay personas y grupos que niegan verdades más importantes”.
jueves, 10 de mayo de 2012
No hay problemas doctrinales
Monseñor don Juan Ignacio Arrieta, Secretario del Consejo Pontificio para la interpretación de los Textos Legislativos, obispo español perteneciente al Opus Dei, ha confirmado que no existen ya impedimientos doctrinales para la reconciliación con la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X: "Pienso que hemos podido esclarecer los problemas doctrinales, incluso si no ha sido fácil ponerlo en el papel. El verdadero problema, el único, a mi parecer, es la separación, la distancia humana que se remonta a 1988".
Riposte Catholique
Acción Litúrgica
miércoles, 18 de abril de 2012
Comunicados Roma/FSSPX
Comunicado de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei:
El 17 de abril de 2012 ha llegado el texto de la respuesta de Su Excelencia Mons. Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que fue requerido en el encuentro del 16 de marzo de 2012 celebrado en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Dicho texto será examinado por el Dicasterio y, seguidamente, sometido al juicio del Santo Padre.
Declaraciones del padre Lombardi a Radio Vaticano:
La noticia de hoy es que ayer la respuesta de Mons. Fellay, que había sido solicitada por el cardenal Levada en el último encuentro ha llegado a la Congregación, a la Comisión Ecclesia Dei, a la Congregación para la Doctrina de fe. Así que esta respuesta es una respuesta que, según el testimonio de quienes han podido verla, es una respuesta muy diferente a la precedente y es alentadora, ha sido un paso adelante. Pero, naturalmente, también hay en respuesta la adición de aquellas precisiones o adiciones al texto del preámbulo doctrinal que había sido propuesto por la Congregación para un acuerdo doctrinal y esta respuesta será discutida, será examinada, sobre todo por la Congregación para la Doctrina de la Fe, en una de las reuniones de la próximas semanas y después, naturalmente también será examinada por el Papa. Uno puede decir que se han hecho algunos pasos hacia adelante, es decir, la respuesta, la nueva respuesta es bastante alentadora, pero todavía hay que profundizar y examinar y ver las decisiones a tomar en las próximas semanas. Creo que no tenemos que esperar mucho [tiempo] porque deseamos llegar a las conclusiones en estas discusiones, en estos contactos.
Comunicado de la Casa General de la Fraternidad de San Pío X:
La prensa anuncia que Mons. Bernard Fellay ha enviado una “respuesta positiva” a la Congregación para la Doctrina de la Fe, y que en consecuencia la cuestión doctrinal entre la Santa Sede y la Fraternidad San Pío X ha sido resuelta. La realidad es otra.En una carta del 17 de Abril de 2012, el Superior General de la Fraternidad San Pío X ha respondido al pedido de clarificación que le había hecho el 16 de Marzo el cardenal William Levada, acerca del Preámbulo Doctrinal remitido el 14 de Septiembre de 2011. Como lo indica el comunicado de prensa de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, con fecha de hoy, el texto de esta respuesta “será examinado por el Dicasterio (Congregación para la Doctrina de la Fe) y, seguidamente, sometido al juicio del Santo Padre”.Esta es entonces, una etapa y no una conclusión.Menzingen, 18 de Abril de 2012.
Traducciones de Secretum meum mihi
La FSSPX dice que sí
La respuesta de Monseñor Bernard Fellay, Obispo y Superior de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X, ya ha llegado al Vaticano y es afirmativa, según informan diversas fuentes, entre ellas el vaticanista Andrea Tornielli. El preámbulo que proponía la Santa Sede ha sido aceptado y firmado, con algunas variantes mínimas. Esperamos que en breve se produzca una confirmación oficial a la noticia.
¡Alabado sea Jesucristo!
Rorate Caeli
La cigüeña de la torre
Acción Litúrgica
lunes, 26 de marzo de 2012
Desde la FSSPX: “No está en primer lugar el bien de nuestra Fraternidad sino el de la Iglesia”
Presentamos un breve artículo de Andrea Tornielli, traducido por La Buhardilla de Jerónimo, en el cual hace referencia a una carta del Padre Schmidberger, superior del distrito de Alemania de la FSSPX, en el cual, al mismo tiempo que pide reforzar las oraciones, afirma que “hay fundadas esperanzas para una solución satisfactoria”.
El Padre Franz Schmidberger, el primer sucesor del arzobispo Marcel Lefebvre a la cabeza de la Fraternidad San Pío X, actualmente superior del distrito alemán, ha hecho leer en todas las misas celebradas ayer en Alemania por los lefebvristas un comunicado.
Schmidberger recuerda que el pasado 16 de marzo, en Roma, el cardenal William Levada, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, entregó al superior general de la Fratenidad, el obispo Bernard Fellay, “una carta con explicaciones en las que se pide de modo final expresarse en un modo más positivo de lo que se ha hecho hasta ahora sobre el preámbulo doctrinal del 14 de septiembre de 2011”. El plazo último para la respuesta está fijado para el 15 de abril de 2012. “Si bien la carta se expresa también en un tono desagradable – comenta Schmidberger respecto a la respuesta de Roma -, hay fundadas esperanzas para una solución satisfactoria”.
“En caso de que llegara a realizarse – concluye la nota -, todas las fuerzas de la tradición de la Iglesia se verían notablemente reforzadas; en caso contrario, ellas se verían debilitadas y desanimadas. Por lo tanto, no está en primer lugar el bien de nuestra Fraternidad sino el bien de la Iglesia”.
Sacri Palazzi
La Buhardilla de Jerónimo
miércoles, 21 de marzo de 2012
Fraternidad Sacerdotal San Pío X
Ante los acontecimientos que se van sucediendo en estos días, y que desde este blog hemos decido guardar silencio, no podemos, al leer la carta de Mons. Nicola Bux, que expresar nuestro acuerdo total a la misma.
No podemos dejar de estremecernos, ante una aún mas larga etapa de tinieblas, que ya es hora de hablar claro, tinieblas que se han cernido sobre la Santa Iglesia, y que aún hoy persisten a esfumarse. Mons. Fellay estamos seguros de que vuestra Excelencia, junto con los obispos de la Fraternidad darán más luz para que las tinieblas se disipen de una vez para siempre. Es en estos momentos recordamos a los grandes profetas y hombres santos que fueron denostados, pero que fueron valientes defensores de la Catolicidad, Cardenal Ottaviani, Cardenal Bacci, Arzobispo Lefebvre y tantos otros que seguros estamos gozan de la Luz de la contemplación Mística de Dios.
"La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular". Ahora la FSSPX es la clave de esta nuestra Iglesia, azotada por la insumisión y el modernismo. Nuestro amado Santo Padre, don inestimable del Espíritu Santo, dejemos atrás el postconcilio, sacado del más puro libertinaje y descontrol, que no del mismo Concilio en sí. Dejemos atrás el execrable conciliarismo, y vayamos al dogma de la Primacía de Pedro, fijado por el Concilio Vaticano I. Tras la tormenta siempre llega la calma, tras la devastación la reconstrucción, tras el hastío se avecina el gozo, tras el invierno la primavera, y tras la noche oscura el alba y la mañana.
Venid a Roma, rememos todos en esta barca, con Pedro, no dejemos hundir esta barca, que ya son bastantes los que intentan hundirla desde fuera, y no pocos los que la llenan de agujeros dentro.
Magnífica carta de Nicola Bux a Mons. Fellay
Don Nicola Bux, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de otros dicasterios de la Curia Romana, ha escrito en el día de San José una carta a Mons. Bernard Fellay y a toda la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, cuya traducción nos trae la Buhardilla de Jerónimo, luego del Comunicado publicado en los pasados días por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
A Su Excelencia Mons. Bernard Fellay
y a la Fraternidad sacerdotal San Pío X
Excelencia Reverendísima,
Queridos hermanos,
La fraternidad cristiana es más poderosa que la carne y la sangre, porque en ella se anticipa, gracias a la Divina Eucaristía, la vida del Paraíso.
Jesucristo nos ha llamado a hacer la experiencia de la comunión: en esto consiste nuestro yo. Comunión es estima a priori por el otro, porque tenemos en común al único Señor. Por eso la comunión está disponible a todo sacrificio por la unidad: una unidad que debe ser visible, según la voluntad final de nuestro Señor en la plegaria al Padre: “ut unum sint, ut credat mundos”; visible, porque es el testimonio decisivo de los amigos de Cristo.
Es indudable que no pocos hechos del Concilio Ecuménico Vaticano II y del período sucesivo, vinculados al elemento humano de este acontecimiento, han representado verdaderas calamidades y causado dolor a grandes hombres de Iglesia. Pero Dios nunca permite que Su Iglesia llegue a la auto-destrucción.
No podemos considerar la dureza del elemento humano sin tener confianza en el divino, es decir, en la Providencia que, aún en el respeto de la libertad humana, guía la historia, y en particular la historia de la Iglesia.
La Iglesia es de institución divina, divinamente garantizada, y es también un hecho humano. El aspecto divino no perjudica al elemento humano – personalidad y libertad – y no lo inhibe necesariamente; el aspecto humano, permaneciendo íntegro, y también comprometedor, no perjudica al aspecto divino.
Por razones de Fe, pero también por las confirmaciones que, si bien lentamente, se manifiestan en el plano de la historia, creemos que Dios, en estos años, ha preparado y prepara hombres dignos para remedir tantos errores y tantos abandonos que todos deploramos, creemos que ya despuntan y cada vez más despuntarán obras santas, según una estrategia divina que vincula la obra de almas lejanas que ni siquiera se conocen, pero cuyo actuar constituye un plan, como ha ocurrido maravillosamente en el siglo en que tuvo lugar la dolorosa rebelión de Lutero.
Se trata de intervenciones divinas que parecen multiplicarse cuanto más se enturbian los hechos. De esto hablará, sobre todo, el futuro. Pero nosotros estamos ya seguros de ello y se vislumbra el amanecer.
Por algún tiempo la incertidumbre del alba combate con las tinieblas, lentas en retirarse, pero, cuando se ve el alba, se sabe que el sol está y que sigue su curso en los Cielos.
Con las palabras de Santa Catalina de Siena, podemos por lo tanto deciros: “Venid con seguridad a Roma”, a la casa del Padre común, que nos has sido dado como perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad católica.
Venid a participar de este bendito futuro, del cual, aún en medio de persistentes tinieblas, ya se ve el amanecer.
Vuestro rechazo aumentaría el espacio de las tinieblas, no el de la luz. Son múltiples los destellos de luz que ya admiramos, y el primero entre ellos es el delinearse de la gran restauración litúrgica, realizado por el Motu Proprio Summorum Pontificum, que está suscitando en todo el mundo un amplio movimiento, del que forman parte sobre todo jóvenes, que quieren ser celosos en el culto del Señor.
¿Cómo olvidar, sin embargo, otros gestos concretos y significativos del Santo Padre, como la remisión de las excomuniones a los Obispos ordenados por Mons. Lefebvre, la apertura de un diálogo abierto sobre la interpretación del Concilio Vaticano II a la luz de la Tradición, y por esto también la renovación de la Comisión Ecclesia Dei?
Ciertamente pueden quedar todavía perplejidades, puntos a profundizar, a aclarar mejor, como el argumento sobre el ecumenismo y sobre el diálogo interreligioso (que, de todos modos, ha recibido una precisión importante por la Declaración Dominus Iesus de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del 6 de agosto de 2000), y el de la manera en que se debe entender la libertad religiosa.
También sobre estos puntos, vuestra presencia en la Iglesia, canónicamente garantizada, ayudará a traer mayor luz.
¿Cómo no valorar el aporte que podréis dar, gracias a vuestros recursos pastorales y doctrinales, a vuestras capacidades y sensibilidades, para el bien de toda la Iglesia?
Éste es el momento oportuno, esta es la hora favorable para retornar. Timete Dominum transeuntem: no dejéis escapar la ocasión de gracia que el Señor os ofrece, no dejéis que pase junto a vosotros y no la reconozcáis.
¿Podrá el Señor concederos otra?
¿No deberemos todos, un día, presentarnos frente a Su Tribunal, y responder no sólo sobre el mal realizado sino también sobre todo el bien que habríamos podido hacer y que no hemos hecho?
El corazón del Santo Padre palpita: Él os espera con ansias, porque os ama, porque la Iglesia tiene necesidad de vosotros para un testimonio común de fe en un mundo cada vez más secularizado y que parece dar la espalda a Su Creador y Salvador.
En la plena comunión eclesial con la gran familia, que es la Iglesia católica, vuestra voz no será despreciada, vuestro empeño no será ni desdeñable ni descuidado, sino que podrá traer, con el de muchos otros, frutos abundantes; estando fuera, en cambio, se vería disperso.
La Inmaculada nos enseña que demasiadas gracias se pierden porque no son pedidas: estamos convencidos de que con una respuesta favorable a la propuesta del Santo Padre, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se convertirá en un instrumento para encender nuevos rayos en los dedos de nuestra Madre celestial.
En este día a él dedicado, quiera San José, esposo de la Santísima Virgen María, Patrono de la Iglesia Universal, inspirar y sostener vuestros buenos propósitos: “Venid con seguridad a Roma”.
Roma, 19 de marzo de 2012
Solemnidad de San José
Don Nicola Bux
martes, 29 de noviembre de 2011
Mons. Fellay anuncia en una entrevista una respuesta inminente al Preámbulo doctrinal
El superior general de la FSSPX explica en una entrevista que aprovechará la posibilidad de «modificaciones» prevista por la Santa Sede.
El sitio web oficial de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X (FSSPX) reproduce con fecha 28 de noviembre una entrevista con el superior general, Bernard Fellay. El obispo suizo expone en ella la posición de su congregación sobre el Preámbulo Doctrinal que le entregó el cardenal William Levada el pasado 14 de septiembre.
Fellay defiende la extrema discreción que están manteniendo ambas partes sobre su contenido como algo "normal en todo asunto importante, porque garantiza su seriedad".
Aunque no detalla el contenido del Preámbulo, monseñor Fellay sí dice que va acompañado de una nota donde "se indica que puede recibir aclaraciones y modificaciones". "No es un texto definitivo", añade: "En breve responderemos a este documento indicando con franqueza las posiciones doctrinales que nos parece indispensable sostener. Nuestra preocupación constante desde el inicio de nuestras conversaciones con la Santa Sede -y nuestros interlocutores lo saben bien- ha sido presentar con total lealtad la posición tradicional".
El superior general de la FSSPX afirma también que "el texto -incluso en su estado actual, que necesita numerosas aclaraciones- puede suscitar la oposición de los progresistas, que no admiten ni siquiera la idea de una discusión sobre el Concilio".
La clave: el Concilio
"Es verdad", continúa monseñor Fellay, "que no podemos avalar este Preámbulo Doctrinal, que sin embargo prevé un margen para una ´legítima discusión´ sobre ciertos puntos del Concilio. ¿Hasta dónde llega ese margen? La propuesta que haré estos días a las autoridades romanas y su respuesta nos permitirán evaluar qué posibilidades se nos permiten. Sea cual sea el resultado de estas conversaciones, el documento final que sea aceptado o rechazado se hará público".
Fellay insiste en que el debate es "esencialmente doctrinal y se refiere principalmente al Concilio", pero recuerda que ese debate está también fuera de la FSSPX, y cita los recientes libros del teólogo Brunero Gherardini (Vaticano II: una explicación pendiente) sobre el alcance de los documentos conciliares, y del historiador Roberto de Mattei sobre las influencias que se ejercieron en el aula conciliar, que han abierto esa cuestión a fondo en Italia, con gran calado en la curia romana.
Estos trabajos "demuestran que la Fraternidad no está sola en ver los problemas doctrinales que plantea el Concilio", y que "la adhesión al Concilio es problemática".
El estatuto canónico
"Las precisiones que obtengamos o no obtengamos tendrán el mérito no despreciable de mostrar mejor dónde están las dificultades y dónde las soluciones. Éste es el espíritu que ha guiado constantemente nuestras conversaciones teológicas de estos dos últimos años", continúa Fellay, quien reitera que la aceptación o no de ese Preámbulo "condicionará la obtención o no de un estatuto canónico". En efecto, añade, la posición de siempre de la FSSPX es que dejar de lado las cuestiones doctrinales para conseguir un estatuto canónico "nos expondría a ver esas mismas divergencias resurgir inevitablemente, convirtiendo el estatuto canónico en algo, más que precario, invivible".
Monseñor Fellay señala como ejemplo "las interpretaciones evolutivas" que se han dado sobre los puntos más problemáticos: "Es imposible adherirse de forma estable a una doctrina en movimiento". Frente a eso, recuerda la vigencia del Credo como "profesión de fe católica".
La crisis de la Iglesia mengua los efectivos
En cuanto a la crisis de la Iglesia, monseñor Fellay afirma que, "salvo un milagro, no puede tener una solución instantánea", y añade: "Querer que Dios otorgue la victoria sin pedir a los soldados dar la batalla, es una forma de deserción. Querer el fin de la crisis sin verse afectado o implicado, no es amar verdaderamente a la Iglesia. La Providencia no nos dispensa de cumplir nuestro deber de estado allá donde nos ha situado, ni de asumir nuestras responsabilidades ni de responder a las gracias que nos ha concedido".
Como datos de esa crisis, cita la falta de sacerdotes y la sobredimensión de algunas estructuras eclesiásticas, al tiempo que los efectivos para atenderlas descienden cada vez más: "Los obispos y sacerdotes jóvenes que heredan esta situación son cada vez más conscientes de la esterilidad de cincuenta años de apertura al mundo moderno... Se preguntan si la Iglesia podía adaptarse al mundo sin adoptar su espíritu. Estos obispos y estos sacerdotes se plantean estas cuestiones, y nos las plantean a nosotros... discretamente. Nosotros les respondemos que hay que saber si, ante tal penuria, la Tradición católica es una simple opción, o si es una solución necesaria. Responder que es una opción es minimizar o negar la crisis en la Iglesia, contentarse con medidas que ya han demostrado su ineficacia".
Por último, monseñor Fellay aborda la oposición de algunos obispos a Roma, "sorda pero eficaz ante el Motu Proprio sobre la misa tridentina", y que se extendería también a ellos, y pide al Papa que si hay una solución canónica para la FSSPX "ponga los medios para hacerla realmente eficaz"
Una respuesta de fe
Al tiempo que llama a una cruzada de oración del rosario "con la meditación profunda de sus misterios" para salir de esa crisis, Fellay apunta que "no estamos en una situación normal que nos permitiría contentarnos con una mediocridad rutinaria". La solución de la crisis no vendrá de la "astucia política" o la "negociación diplomática", sino de una "mirada de fe", más allá de "aspiraciones demasiado humanas" y de "miedos demasiado naturales", para "poder servir verdaderamente a la Iglesia".
Religión en Libertad
martes, 25 de octubre de 2011
Cardenal Cañizares prologa un libro de un sacerdote de la Hermandad Sacerdotal de San Pío X, FSSPX

Según informa el blog Rorate Caeli, el cardenal Antonio Cañizares, Prefecto de la Congregación para el Culto y la Disciplina de los Sacramentos, prologa elogiosamente la edición del libro “Magnificat Dominum”, dedicado al canto gregoriano, y que ha sido publicado por la Association Sacra Musica, bajo la coordinación del P. Bernard Lorber, FSSPX (Hermandad Sacerdotal de San Pío X).
Hoc Signo
lunes, 3 de octubre de 2011
Entrevista a Mons. Guido Pozzo, en la que habla del diálogo con la FSSPX
Entrevista con el Secretario de la Pontificia Comisión «Ecclesia Dei», Mons. Guido Pozzo, publicada por Gloria TV, 3 de octubre de 2011. Traducción al español de Secretum Meum Mihi.
Monseñor, Ud. participó en el diálogo con la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. ¿Qué Impresión personal tuvo de estas reuniones? ¿En qué estamos? ¿Cree que llegaremos pronto a una reconciliación?
Mi impresión es sustacialmente positiva por cuanto respecta a la cordialidad con la que el diálogo, la conversación, se desenvolvió y debo decir que el diálogo ha sido siempre muy franco, sincero, y a veces vivaz, como era también comprensible, dada la problemática y la temática en discusión. Pienso que hemos llegado a un punto decisivo, aunque ciertamente no conclusivo en este camino, que ha servido para aclarar ampliamente y en modo profundo las respectivas posiciones de la Fraternidad de San Pío X y de los expertos de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ahora se trata precisamente de pasar a un plano más valorativo, a un nivel evaluador de los puntos de controversia, para verificar la posibilidad concreta de superar las dificultades doctrinales y los problemas doctrinales que se han afrontado.
¿Existe un modus procedendi en caso que el Preámbulo doctrinal no se firme?
En este momento el texto del Preámbulo doctrinal ha sido entregado a Monseñor Fellay, a los superiores de la Fraternidad, para que puedan examinarlo y darle una respuesta, que nosotros esperamos será sustancialmente favorable, positivo y afirmativo. Siempre existe la posibilidad de pedir algunas precisiones, algunas aclaraciones que de parte proveeremos ciertamente dentro de un tiempo razonable. Plantear el problema de qué sucederá a la hora de que la dificultad sea considerada grave, insuperable, creo que está fuera de lugar. En este momento no existe este problema.
La Fraternidad no ha nacido de la nada, sino en respuesta a una gravísima crisis eclesiástica, sobre todo en países como Alemania, Francia o Suiza. Esta crisis persiste. ¿Cree que después de un acuerdo hecho en Roma, la Fraternidad podrá coexistir en estos países bajo el techo de la Iglesia institucional?
Yo respondería simplemente que quien es verdaderamente y plenamente católico, puede vivir plena y adecuadamente en la Iglesia Católica, donde quiera que la Iglesia Católica exista y se desarrolle. No es sólo una afirmación de principio, se trata de una afirmación existencial que corresponde a la realidad de la Iglesia Católica. Esto naturalmente no significa que haya dificultades, también por causa de la crítica situación en la que se encuentran muchos católicos, el mundo católico, en estos y en otros países, pero no creo que en la historia no haya habido casos análogos y por lo tanto la respuesta es muy simple: quien es verdadera y plenamente católico, no sólo tiene derecho, sino vive bien y se encuentra bien en la Iglesia Católica.
¿Cuáles son las razones de la hostilidad en muchos ambientes eclesiásticos contra la liturgia que la Iglesia y muchos santos han celebrado durante tanto tiempo y que era el instrumento de un desarrollo espectacular de la Iglesia?
Es una pregunta compleja porque creo que hay muchos factores que intervienen para comprender este prejuicio ahora difundido contra la liturgia de la forma extraordinaria del Rito Antiguo. Hay que tener presente que durante muchos años no se ha ofrecido una formación litúrgica verdaderamente adecuada y completa en la Iglesia Católica. Se ha querido introducir el principio de una ruptura, de un alejamiento, un cambio radical entre la reforma litúrgica propuesta, instaurada, promulgada por el Papa Pablo VI y la liturgia tradicional. En realidad las cosas son diferentes, porque está claro que existe una continuidad sustancial en la liturgia, en la historia de la Liturgia; hay crecimiento, progreso, renovación, pero no ruptura, no discontinuidad, y así estos prejuicios afectan decisivamente la mentalidad de varias personas, de los eclesiásticosy también de los fieles. Tenemos que superar este prejuicio, debemos ofrecer una formación litúrgica completa, auténtica, y ver cómo, precisamente, una cosa son los libros litúrgicos de la reforma querida por Paulo VI, otra cosa son las formas de actuar que en muchas partes del mundo católico se han verificado en la práctica, y que son autenticos abusos de la misma reforma litúrgica de Pablo VI y también contienen errores doctrinales que deben ser corregidos y rechazados. Esto es lo qué el Santo Padre Benedicto XVI, en un discurso en el Ateneo Anselmiano, recientemente, a finales de primavera de este año, ha querido reiterar una vez más. Una cosa son los libros de la reforma litúrgica, otra son las formas concretas de actuación que, por desgracia, se han extendido en muchas partes y que no son coherentes con los principios que se establecieron y explicitaron en la Constitución del Concilio Vaticano II “Sacrosantum Concilium”, sobre la divina liturgia.
El preámbulo confidencial fue dado a Mons. Fellay el 14 de septiembre. Un día después, Andrea Tornielli ya había informado. ¿Como es qué las informaciones confidenciales del Vaticano pasan tan rápidamente a la prensa?
La habilidad de los periodistas es muy notable, es la habilidad de interceptar la noticia que es verdaderamente admirable en algunos aspectos, pero yo diría que en este caso los periodistas, no sólo al periodista Tornielli sino también otros, el día después reportaron sustancialmente el comunicado de prensa que ya informaba de algunos elementos esenciales del Preámbulo Doctrinal y entonces diría que el contenido profundo del Preámbulo, en sus particulares, no se conoce, al menos por el momento no ha se hecho público, y los periodistas no han hablado, no han descrito en los particulares el desarrollo y la elaboración del Preámbulo Doctrinal, por lo que la reserva sustancialmente en este caso creo que ha sido mantenida. Espero que se mantega.
¿Usted, antes de formar parte de Ecclesia Dei, ha tenido experiencias personales con la misa en latín? ¿Cómo ha vivido los cambios litúrgicos en los años sesenta?
Las preguntas son dos, y a la primera respondo que antes del motu proprio Summorum Pontificum en 2007, no he tenido ningún contacto con la celebración de la Misa en el rito antiguo, y he comenzado a celebrar la Misa en la forma extraordinaria del rito con el motu proprio Summorum Pontificum, que ha dado facultad para que esta misa pueda ser celebrada en esta forma.
¿Como he vivido en los años sesenta, los setenta los cambios? Debo decir que, ya que, según mi forma de ser formado y preparado por mis profesores en el Seminario, y sobre todo también en la Pontificia Universidad Gregoriana con mi maestría en teología, siempre he tratado de entender lo que el Magisterio proponía a través de la lectura de sus textos, no por lo que los teólogos o una cierta publicidad católica atribuía al mismo Magisterio. Así que nunca he tenido problemas en aceptar la Misa en la reforma litúrgica de Paulo VI, pero pronto me di cuenta de que debido a este gran desorden que se ha introducido en la Iglesia después de 1968, muy a menudo la misa de Paulo VI se deformó y se ha celebrado de una manera absolutamente contraria a las intenciones profundas del legislador, es decir, del Sumo Pontífice, por lo que este desorden, este colapso de la liturgia del que ha hablado el entonces Cardenal Ratzinger en algunos de sus libros y en algunas publicaciones de liturgia, también lo experimentado muy directamente, y siempre he querido separar las dos cosas: una cosa son los ritos, los textos del misal, otra cosa es la forma en que se celebra, o ha sido celebrabada la liturgia en muchos casos y en muchos lugares, especialmente sobre la base de este principio de la creatividad, una creatividad salvaje que no tiene nada que ver con el Espíritu Santo, y yo diría exactamente lo contrario de lo que el Espíritu Santo quiere.
¿Por qué vale la pena promover la misa en latín?
Es porque en la misa del rito son explicitados, evidenciados, ciertos valores, ciertos aspectos fundamentales de la liturgia, que merecen ser mantenidos y no hablo sólo de la lengua latina o del canto gregoriano, hablao del sentido del misterio, de lo sagrado, el sentido del sacrificio, de la Misa como sacrificio, la presencia real y substancial de Cristo en la Eucaristía, y del hecho de que hay grandes momentos de recogimiento interior, como participación interior en la divina liturgia. Estos son todos elementos fundamentales que en la misa del rito antiguo son particularmente evidenciados. No estoy diciendo que en la misa de la reforma de Paulo VI estos elementos no existen, sino hablo de una evidenciación mayor y esto puede enriquecer, incluso a aquellos que celebran o participan en la Misa en la forma ordinaria. Nada prohibe pensar que en el futuro se pueda también lograr una reunificación de las dos formas con elementos que se complementan entre sí, pero esto no es un objetivo a lograr corto tiempo, sobre todo no con una decisión tomada en un escritorio, sino que requiere una maduración de todo el pueblo cristiano llamado a comprender el valor de las dos formas litúrgicas del mismo rito romano.
viernes, 23 de septiembre de 2011
Interesante y serio artículo sobre el mal llamado "Lefebvrismo"
Extraemos de la web amiga Acción Litúrgica, este artículo, serio y riguroso titulado Lefebvrismo: precisiones a unas reseñas históricas, publicado en su blog por el sacerdote don Ángel David Martín Rubio, dentro del portal Religión en Libertad.
El artículo analiza la figura del Arzobispo Marcel Lefebvre y las circunstancias de la creación de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X. Pero su análisis va al origen del problema, al tratar las ambigüedades propiciadas por el Concilio Vaticano II, y cómo las enseñanzas conciliares fueron deliberadamente presentadas de forma confusa y sesgada, y aplicadas en los años posteriores de manera revolucionaria, incluídas materias tan trascendentes en la vida de la Iglesia como la Eucaristía.
jueves, 15 de septiembre de 2011
Comunicado de la Santa Sede sobre el encuentro entre el Cardenal Levada y Mons. Fellay de la FSSPX
CIUDAD DEL VATICANO, 14 SEP 2011 (VIS).- Sigue el comunicado emitido hoy a mediodía por la Oficina de Prensa de la Santa Sede sobre la situación de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X:
“El 14 de septiembre 2011, en la sede de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha tenido lugar un encuentro entre el cardenal William Joseph Levada, Prefecto de esa congregación y Presidente de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei, el arzobispo Luis Ladaria, S.J., secretario de la misma congregación y monseñor Guido Pozzo, secretario de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei con el obispo Bernard Fellay, Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, y los reverendos Niklaus Pfluger y Alain-Marc Nely, respectivamente primer y segundo Asistente general de la Fraternidad.
A raíz de la súplica dirigida por el Superior General de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X a Su Santidad Benedicto XVI el 15 de diciembre de 2008, el Santo Padre decidió levantar la excomunión a los cuatro obispos consagrados por el arzobispo Lefebvre, y al mismo tiempo, abrir una serie de coloquios doctrinales con dicha Fraternidad con el fin de aclarar los problemas de orden doctrinal y superar la fractura existente.
En cumplimiento de las disposiciones del Santo Padre, una comisión mixta de estudios formada por expertos de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X y por expertos de la Congregación para la Doctrina de la Fe se reunió en ocho sesiones que se celebraron en Roma entre octubre de 2009 y abril de 2011. Estas conversaciones, cuyo objetivo era exponer y analizar las dificultades doctrinales esenciales sobre temas controvertidos, consiguieron aclarar las respectivas posturas y sus motivos.
Incluso teniendo en cuenta las preocupaciones e instancias planteadas por la Fraternidad Sacerdotal San Pío X con respecto a la custodia de la integridad de la fe católica frente a la hermenéutica de ruptura del Concilio Vaticano II con la Tradición, mencionada en el discurso de Benedicto XVI a la Curia Romana el 22 de diciembre de 2005, la Congregación para la Doctrina de la Fe considera que la base fundamental para lograr la reconciliación plena con la Sede Apostólica es la aceptación del texto del Preámbulo doctrinal entregado en la sesión del 14 de septiembre de 2011. Dicho preámbulo establece algunos principios doctrinales y criterios de interpretación de la doctrina católica, necesarios para garantizar la fidelidad al Magisterio de la Iglesia y el “sentire cum Ecclesia”, dejando abierto, al mismo tiempo, a una discusión legítima, el estudio y la explicación teológica de expresiones o formulaciones particulares presentes en los documentos del Concilio Vaticano II y del Magisterio sucesivo.
Durante la misma sesión, se han propuesto algunos elementos de cara a una solución canónica para la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, que serían sucesivos a la eventual y esperada conciliación”.
Al margen del comunicado oficial, el portavoz de prensa de la Santa Sede, padre Federico Lombardi, ha afirmado que, si la Fraternidad de San Pío X acepta el documento que se le ha presentado, la forma jurídica que podría adoptar sería la de una Prelatura Personal internacional, similar al modelo del Opus Dei, y no un Ordinariato. De este modo dependerían directamente del Papa y no de los obispos locales. El padre Lombardi ha aclarado que Monseñor Fellay tiene ahora algunos meses para responder, pero no un año.
Posteriormente Monseñor Fellay, Superior de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X ha realizado unas declaraciones sobre el encuentro. El obispo ha manifestado que el documento propuesto por la Santa Sede ha de ser estudiado en profundidad antes de ser respondido: "En cuanto haya tomado el tiempo necesario para estudiar el documento y consultar a los principales responsables de la Fraternidad San Pío X, pues en materia tan importante me he comprometido ante mis cófrades a no tomar una decisión sin haberlos consultado antes. Pero le puedo asegurar que nuestra decisión será tomada para el bien de la Iglesia y de las almas. Nuestra cruzada de rosarios, que se continúa por varios meses todavía, debe intensificarse para permitir que obtengamos, por la intercesión de María, Madre de la Iglesia, las gracias de luz y de fortaleza que más que nunca necesitamos".
Fuente: Acción Litúrgica
martes, 13 de septiembre de 2011
ACI Prensa arremete contra la FSSPX
Como era de prever los progresistas y modernistas arremeten sin piedad contra Mons. Fellay y la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, ya lo sabíamos, harían todo por envenenar las conversaciones de acercamiento y la posibilidad de la inminente creación de un Ordinariato para los lefebvristas tal y como ya se ha hecho con los anglicanos.
ACI Prensa arremete, dando una información tergiversada y falaz. De un discurso extenso de Mons. Fellay extraen simplemente dos frases para cargar contra ellos, parece que desean que nunca entren en plena comunión con la Iglesia, cuando ellos han mantenido la ortodoxia católica, sin alterar los dogmas. Hemos de recordar aquí, que aceptar el Concilio Vaticano II es algo importante, pero no es dogmático, puesto que se trató de Concilio Pastoral y no Dogmático.
Nos gustaría que cargasen con igual fiereza a los que desgarran la catolicidad, como el grupo numeroso de sacerdotes de Austria que están reivindicando cosas contrarias a la doctrina de la Iglesia, que deseen el ecumenismo con los protestantes, que han destrozado todos los dogmas de la Iglesia, y desprecien a los lefebvristas por odio a la Tradición.
miércoles, 24 de agosto de 2011
La Santa Sede confirma la audiencia con el Consejo general de la FSSPX
Según la agencia francófona con sede en Roma I.Media en un artículo del pasado 23 de agosto, y titulado “Lefebvristas: Mons. Fellay esperado el 14 de Septiembre en el Vaticano para hacer un balance de las discusiones doctrinales”, afirma haber obtenido confirmación de tal audiencia por parte de Roma. Esto es lo que afirma I.Media:
“El encuentro se celebrará el 14 de septiembre y fue confirmado por la oficina de prensa de la Santa Sede.”
“El encuentro se celebrará el 14 de septiembre y fue confirmado por la oficina de prensa de la Santa Sede.”
Fuente: Secretum Meum Mihi
domingo, 12 de junio de 2011
La FSSPX más cerca de la Reconciliación con Roma
Ya es un rumor clamoroso, aunque mucho les pese a los modernistas protestantizados, que el Papa podría ofrecer a Mons. Bernard Fellay erigir un Ordinariato para regular la situación de los que despectivamente son denominados como Lefebvristas. Es sólo un rumor reiteramos, pero aparecido en varios medios italianos y de habla hispana.
Pero, para llegar a esto, uno de los pasos, si ello fuera cierto, es que la Santa Sede garantice el estado de necesidad, por el cual siempre han sostenido los miembros de la FSSPX/SSPX, fueron realizadas las ordenaciones episcopales en junio de 1988.
Coincidencia o no, justo ayer apareció en la edición diaria en italiano de L'Osservatore Romano, 11 de junio de 2011, página 7, una declaración del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos sobre la recta aplicación del canon 1382 del Código de Derecho Canónico, el cual dice:
"El Obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica".
Como no queremos interpretar nada, lean por favor esta información en español al respecto que proporciona agencia ZENIT, con fecha 11 de junio de 2011.
Atenuantes para obispos ordenados sin mandato papal bajo miedo
CIUDAD DEL VATICANO, viernes 10 de junio de 2011 (ZENIT.org).- Los obispos ordenados y los que ordenan obispos sin mandato del papa quedan automáticamente excomulgados, aunque esta pena puede quedar mitigada en el caso de quienes actúan movidos por el miedo o la necesidad, aclara la Santa Sede.
“L'Osservatore Romano” publica en la edición italiana del 11 de junio una declaración del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos sobre la recta aplicación del Código de Derecho Canónico, que en el canon1382 afirma: “El obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica”.
“Latae sententiae” quiere decir, automáticamente, por el hecho de cometer el delito, sin necesidad de que haya un proceso eclesiástico. El Derecho Canónico prevé que este modo de imponer la sanción penal sea excepcional, para los delitos más graves.
Ahora bien, el canon 1324 del Código Derecho Canónico afirma que “el infractor no queda eximido de la pena, pero se debe atenuar la pena establecida en la ley o en el precepto, o emplear una penitencia en su lugar, cuando el delito ha sido cometido” bajo el miedo o la necesidad.
Esta situación estuvo a punto de repetirse el 9 de junio, cuando se aplazó sin dar explicaciones la ordenación de un obispo sin el mandato del papa, según pretendía la Asociación Patriótica de los Católicos Chinos, organismo reconocido por las autoridades comunistas.
Ordenaciones en estas circunstancias ya han tenido lugar en meses pasados en ese país, la última el 20 de noviembre de 2010, cuando fue ordenado ilegítimamente en Chengde el obispo Joseph Guo Jincai.
El obispo Juan Ignacio Arrieta, secretario del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, quien firma esta declaración junto al presidente, el cardenal Francesco Coccopalmerio, explica a ZENIT que en realidad la declaración no sólo se publica sólo por los casos acaecidos en China.
Otros casos de ordenaciones de obispos sin mandato del papa se han dado en el mundo, como los obispos ordenados por Emmanuel Milingo, antiguo arzobispo de Lusaka, dimitido del estado clerical, que según han referido las agencias de noticias, el 24 de noviembre de 2006, en Washington, sin el consentimiento pontificio, ordenó obispos a cuatro sacerdotes estadounidenses.
También en España se ha dado el caso de obispos ordenados en la cismática Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, con sede en El Palmar de Troya, en Utrera (Sevilla) por el arzobispo vietnamita Pierre Martin Ngô Dình Thuc.
La declaración confirma que la excomunión establecida por el Derecho Canónico “es cometida tanto por el obispo que consagra como por el sacerdote que es consagrado”.
“Además --añade--, dado que la consagración episcopal es un rito en el que suelen participar varios ministros, quienes asumen la tarea de co-consagrantes, es decir, imponen las manos y recitan la oración consagratoria en la ordenación, se convierten en co-autores del delito y por tanto quedan también sometidos a la sanción penal”.
Ahora bien, el Código de Derecho Canónico, en el canon 1324 § 3, exime de la pena latae sententiae cuando se verifican circunstancias que, si bien no excluyen la pena en cuanto tal, la mitigan.
En particular, esto sucede “cuando la persona que comete el delito como ordenante u ordenado está obligada por miedo grave, aunque lo fuera sólo relativamente, o por necesidad o para evitar un perjuicio grave”.
Por tanto, el documento considera que ante los casos de ordenaciones acaecidas en ambiente de imposición o miedo, como es el caso de China, “hay que verificar la situación de cada uno de los sujetos que intervienen en el rito: los ministros consagrantes y los clérigos consagrados”.
Y aclara: “Cada uno de ellos sabe en su corazón el nivel de involucración personal y la recta conciencia indicará a cada quien si han incurrido en una pena latae sententiae”.
La nota concluye recordando que la absolución de la excomunión latae sententiae está reservada a la Santa Sede y busca mover a quien la ha cometido al arrepentimiento.
Atenuantes para obispos ordenados sin mandato papal bajo miedo
CIUDAD DEL VATICANO, viernes 10 de junio de 2011 (ZENIT.org).- Los obispos ordenados y los que ordenan obispos sin mandato del papa quedan automáticamente excomulgados, aunque esta pena puede quedar mitigada en el caso de quienes actúan movidos por el miedo o la necesidad, aclara la Santa Sede.
“L'Osservatore Romano” publica en la edición italiana del 11 de junio una declaración del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos sobre la recta aplicación del Código de Derecho Canónico, que en el canon1382 afirma: “El obispo que confiere a alguien la consagración episcopal sin mandato pontificio, así como el que recibe de él la consagración, incurre en excomunión latae sententiae reservada a la Sede Apostólica”.
“Latae sententiae” quiere decir, automáticamente, por el hecho de cometer el delito, sin necesidad de que haya un proceso eclesiástico. El Derecho Canónico prevé que este modo de imponer la sanción penal sea excepcional, para los delitos más graves.
Ahora bien, el canon 1324 del Código Derecho Canónico afirma que “el infractor no queda eximido de la pena, pero se debe atenuar la pena establecida en la ley o en el precepto, o emplear una penitencia en su lugar, cuando el delito ha sido cometido” bajo el miedo o la necesidad.
Esta situación estuvo a punto de repetirse el 9 de junio, cuando se aplazó sin dar explicaciones la ordenación de un obispo sin el mandato del papa, según pretendía la Asociación Patriótica de los Católicos Chinos, organismo reconocido por las autoridades comunistas.
Ordenaciones en estas circunstancias ya han tenido lugar en meses pasados en ese país, la última el 20 de noviembre de 2010, cuando fue ordenado ilegítimamente en Chengde el obispo Joseph Guo Jincai.
El obispo Juan Ignacio Arrieta, secretario del Consejo Pontificio para los Textos Legislativos, quien firma esta declaración junto al presidente, el cardenal Francesco Coccopalmerio, explica a ZENIT que en realidad la declaración no sólo se publica sólo por los casos acaecidos en China.
Otros casos de ordenaciones de obispos sin mandato del papa se han dado en el mundo, como los obispos ordenados por Emmanuel Milingo, antiguo arzobispo de Lusaka, dimitido del estado clerical, que según han referido las agencias de noticias, el 24 de noviembre de 2006, en Washington, sin el consentimiento pontificio, ordenó obispos a cuatro sacerdotes estadounidenses.
También en España se ha dado el caso de obispos ordenados en la cismática Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, con sede en El Palmar de Troya, en Utrera (Sevilla) por el arzobispo vietnamita Pierre Martin Ngô Dình Thuc.
La declaración confirma que la excomunión establecida por el Derecho Canónico “es cometida tanto por el obispo que consagra como por el sacerdote que es consagrado”.
“Además --añade--, dado que la consagración episcopal es un rito en el que suelen participar varios ministros, quienes asumen la tarea de co-consagrantes, es decir, imponen las manos y recitan la oración consagratoria en la ordenación, se convierten en co-autores del delito y por tanto quedan también sometidos a la sanción penal”.
Ahora bien, el Código de Derecho Canónico, en el canon 1324 § 3, exime de la pena latae sententiae cuando se verifican circunstancias que, si bien no excluyen la pena en cuanto tal, la mitigan.
En particular, esto sucede “cuando la persona que comete el delito como ordenante u ordenado está obligada por miedo grave, aunque lo fuera sólo relativamente, o por necesidad o para evitar un perjuicio grave”.
Por tanto, el documento considera que ante los casos de ordenaciones acaecidas en ambiente de imposición o miedo, como es el caso de China, “hay que verificar la situación de cada uno de los sujetos que intervienen en el rito: los ministros consagrantes y los clérigos consagrados”.
Y aclara: “Cada uno de ellos sabe en su corazón el nivel de involucración personal y la recta conciencia indicará a cada quien si han incurrido en una pena latae sententiae”.
La nota concluye recordando que la absolución de la excomunión latae sententiae está reservada a la Santa Sede y busca mover a quien la ha cometido al arrepentimiento.
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