miércoles, 13 de agosto de 2014

Lo bueno perseguido, lo malo reconocido y resarcido...

Primera Misa en la que concelebra D'Escoto tras su rehabilitación canónica

El Sr. Obispo de Roma ha tenido a bien resarcir con la supresión de la suspensión a divinis al sacerdote Miguel D’Escoto Brockmann, comunista, miembro del gobierno de Nicaragua, baluarte de la teología de la liberación, en fin un hereje de manual.

En lugar de haberse convertido a la ortodoxia sigue pertinaz en el error y en la basura de su apoyo a la dictadura cubana entre otras lindezas.

¿Para cuándo el obispo de Roma y sus repugnantes secuaces dejan de perseguir al Padre Stefano Manelli y a los Franciscanos de la Inmaculada? Son tradicionalistas, son malos por eso. ¡Bendito sea Dios! Sigan confundiendo al pueblo santo de Dios con esas basuras de la teología de la liberación.

Ya no guardamos silencio ante la herejía aposentada en la Roma podrida.

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