viernes, 10 de mayo de 2013

San Juan de Ávila, Doctor de la Iglesia y Patrón del Clero secular español


Señor... encumbraste tu amor, que no tiene tasa, y ordenaste por modo admirable cómo, aunque te fueses al cielo, estuvieses acá con nosotros; y esto fue dando poder a los sacerdotes para que con las palabras de la consagración te llamen, y vengas tú mismo en persona a las manos de ellos, estés allí realmente presente, para que así seamos participantes en los bienes que con tu Pasión nos ganaste; y le tengamos en nuestra memoria con entrañable agradecimiento y consolación, amando y obedeciendo a quien tal hazaña hizo, que fue dar por nosotros su vida.

La intención del Señor ésta fue; y la misa representación es de su sagrada pasión de esta manera: que el sacerdote, que en el consagrar y en los vestidos sacerdotales representa al Señor en su Pasión y en su muerte, que le representa también en la mansedumbre con que padeció, en la obediencia, aun hasta la muerte de cruz, en la limpieza de la castidad, en la profundidad de la humildad, en el fuego de la caridad que haga al sacerdote rogar por todos con entrañables gemidos, y ofrecerse a sí mismo a pasión y muerte por el remedio de ellos, si el Señor le quisiere aceptar.

Esta es la representación de la sagrada Pasión que en la misa se hace; y esto significa tender los brazos en cruz al sacerdote, el subirlos y bajarlos, sus vestiduras, y todo lo demás. Y con este representación, el Eterno Padre es muy agradado, el Hijo de Dios bien tratado y servido. 

San Juan de Ávila (Tratado del Sacerdocio, 25-26).

martes, 30 de abril de 2013

Regresamos



Tras mas de dos meses, o tres, con una actividad reducida, volvemos. Intentaremos publicar siempre que nos sea posible. Las ocupaciones personales nos hacen complicado compaginarlo, pero haremos un esfuerzo grande. Pedimos disculpas a nuestros lectores por la inactividad de estos meses.

No hay mejor día que hoy, fiesta de San Pío V en el Misal nuevo.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Habemus Papam!



El Cardenal Jorge Mario Bergoglio S.I. de Argentina ha sido elegido Papa, que ha tomado el nombre de Francisco I.


V. Oremus pro Pontifice nostro Francísce.


R. Dominus conservet eum, et vivificet eum, et beatum faciat eum in terra, et non tradat eum in animam inimicorum eius.


Oremus.

Deus, omnium fidelium pastor et rector, famulum tuum Francísce, quem pastorem Ecclesiae tuae praeesse voluisti, propitius respice: da ei, quaesumus, verbo et exemplo, quibus praeest, proficere: ut ad vitam, una cum grege sibi credito, perveniat sempiternam. Per Christum, Dominum nostrum. Amen.

domingo, 10 de marzo de 2013

El Cónclave y la crisis



La Iglesia en la tierra se llama Iglesia militante, porque está continuamente en guerra contra los enemigos internos y externos, es decir, «en crisis». ¡Pero de eso hace ya dos mil años! La paz sólo será completa en la Iglesia triunfante en el cielo, cuando la «Barca» llegue al puerto de la salvación eterna.

«Para sacar a la Iglesia de la relajación y la confusión en que se encuentra universalmente en todos sus niveles, no bastan la ciencia y la prudencia humanas, sino que hace falta el brazo de Dios todopoderoso. Entre los obispos, son pocos los que tienen verdadero celo por las almas. Las comunidades religiosas están relajadas en casi todos los casos, o incluso sin el casi, porque en ellas, en medio de esta confusión, falta la observancia y se pierde la obediencia. En el clero diocesano, las cosas aún están peor y, por lo tanto, se hace necesaria una reforma general de todos los eclesiásticos, con el fin de reparar la gran corrupción de las costumbres que existe entre el clero diocesano».

«Así pues, debemos orar a Jesucristo, de modo que nos dé para dirigir la Iglesia a alguien que, más que de cultura y de prudencia humanas, esté dotado de espíritu y celo por el honor de Dios, y sea totalmente ajeno a partidos y respetos humanos. Si, para nuestra desgracia, tuviésemos un Papa que apenas tuviese los ojos puestos en la gloria de Dios, poco le ayudaría el Señor y las cosas, tal como están en las circunstancias actuales, irían de mal en peor».

«Las oraciones pueden obtener un remedio para muchos males, consiguiendo de Dios que Él mismo extienda la mano y los arregle ... Me gustaría ver reformados tantos desórdenes presentes ... En primer lugar, me gustaría que el próximo Papa escogiese, entre aquellos que se le propongan, a los más doctos y celosos por el bien de la Iglesia ... Que se escogiesen cuidadosamente los obispos (de los cuales depende principalmente el culto divino y la salvación de las almas), solicitando información sobre su vida digna y la doctrina necesaria para gobernar las diócesis. Y que, también en relación con los obispos que ya están en sus diócesis, se pidiese discretamente información a sus arzobispos metropolitanos y otras personas, sobre aquellos que apenas se preocupan por el bien de sus ovejas ... Por encima de todo, me gustaría que el Papa devolviese universalmente a todos los religiosos a la observancia de su primitiva regla o constitución, por lo menos en las cosas principales ... No hay nada que podamos hacer al respecto, sino rezar al Señor para que nos dé un Pastor lleno de su espíritu, que sepa llevar a cabo estas cosas que he mencionado brevemente, de la forma más conveniente para la gloria de Jesucristo».

Estas consideraciones fueron hechas el 24 de octubre de 1774 y son de una carta de San Alfonso María de Ligorio al cardenal Castelli, que había solicitado sus comentarios sobre la elección del nuevo Papa y los principales abusos que debían ser extirpados de la Iglesia, teniendo el Cardenal la intención de llevar la carta al Cónclave. Las crisis de la Iglesia no son algo nuevo. La «barca de Pedro» ya ha vencido otras tormentas.

«Pidamos con insistencia al Señor que nos dé un pastor según su Corazón, para que nos guíe al conocimiento de Cristo, a su amor y a la verdadera alegría» (Ratzinger, 2005).

+ Dom Fernando Arêas Rifan, Obispo de la Administración Apostólica Personal San Juan María Vianney

Blog Obispo Rifan

sábado, 9 de marzo de 2013

12 de marzo, San Gregorio Magno y San Inocencio I, Papas


El 12 de marzo, separados por casi 200 años morían en la Roma Eterna, dos Papas, San Inocencio I en el 417 y San Gregorio I, Magno, en el 604. 

Las festividades de ambos se celebran el mismo 12 de marzo, San Inocencio I en la Forma Ordinaria del Rito Romano, y San Gregorio I, el Magno, Doctor de la Iglesia y Padre de la Iglesia Occidental, en el calendario de la Forma Extraordinaria.
Ellos intercederán en este cónclave, para que sea elegido un digno sucesor de Pedro.

Estos dos papas son significativos, Inocencio I fue un adalid contra los herejes y un defensor de la autoridad indiscutible y universal del sucesor de San Pedro.

Gregorio I, de todos es sabido su importancia en la historia de la Iglesia, el papa de la reforma del canto (gregoriano), el papa de la reforma de liturgia, el más fecundo en escritos de todo el medievo. Un Papa clave en el discurrir de la historia de la Iglesia.

A ellos encomendamos a los Sres. Cardenales en este cónclave, que intercedan ante el Trono de Dios para que seamos bendecidos con un papa santo, con un hombre de Dios, con un papa afín a la Santa Misa Gregoriana.

No creemos en casualidades, y estamos seguros que la coincidencia de la fiesta de San Gregrorio I Magno con el incio del cónclave es una señal de paternal protección de nuestro Señor. 

viernes, 8 de marzo de 2013

El Cónclave inicia el 12 de marzo



El Colegio de cardenales ha decidido en la octava Congregación General que ha tenido lugar esta tarde que el Cónclave para la elección del nuevo pontífice se abrirá el martes 12 de marzo de 2013. Por la mañana se celebrará en la basílica de San Pedro la Santa Misa “Pro eligendo Romano Pontífice”. Por la tarde del mismo día se entrará en el Cónclave.

jueves, 7 de marzo de 2013

Letanía a los Santos Pontífices


Letanías a los Papas santos y beatos para implorar su intercesión en la elección del nuevo sucesor de la Sede Petrina.



San Pedro                              Ruega por nosotros
San Lino
San Anacleto
San Clemente I
San Evaristo
San Alejandro I
San Sixto I
San Telesforo
San Higinio
San Pío I
San Aniceto
San Sotero
San Eleuterio
San Víctor I
San Ceferino
San Calixto I
San Urbano I
San Ponciano
San Antero
San Fabiano
San Cornelio
San Lucio I
San Esteban I
San Sixto II
San Dionisio
San Félix I
San Eutiquiano
San Cayo
San Marcelino
San Marcelo I
San Eusebio
San Melquíades
San Silvestre I
San Marcos
San Julio I
San Dámaso I
San Siricio
San Anastasio I
San Inocencio I
San Zósimo
San Bonifacio I
San Celestino I
San Sixto III
San León I
San Hilario
San Simplicio
San Félix II (III)
San Gelasio I
San Símaco
San Hormisdas
San Juan I
San Félix III (IV)
San Agapito I
San Silverio
San Gregorio I
San Bonifacio IV
San Adeodato I
San Martín I
San Eugenio I
San Vitaliano
San Agatón
San León II
San Benedicto II
San Sergio I
San Gregorio II
San Gregorio III
San Zacarías
San Pablo I
San León III
San Pascual I
San León IV
San Nicolás I
San Adriano III
San León IX
San Gregorio VII
Beato Víctor III
Beato Urbano II
Beato Eugenio III
Beato Gregorio X
Beato Inocencio V
San Celestino V
Beato Benedicto XI
Beato Urbano V
San Pío V
Beato Inocencio XI
Beato Pío IX
San Pío X
Beato Juan XXIII
Beato Juan Pablo II
(Venerable León XIII)
(Venerable Pío XII)
(Siervo de Dios Pablo VI)
(Siervo de Dios Juan Pablo I)

Te suplicamos humildemente, oh Señor, que por tu inmensa piedad concedas a la sacrosanta Iglesia Romana un Pontífice que te sea siempre agradable por su santo celo para con nosotros y sea siempre digno de la reverencia de tu pueblo por su saludable gobierno para la gloria de tu nombre. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

lunes, 4 de marzo de 2013

Pontificales en Italia









Santa Misa Pontifical con la Forma Extraordinaria del Rito Romano en el Seminario de Gricigliano, del ICRSP, Florencia, Italia. En la Solemnidad de San Francisco de Sales, patrón del Instituto, el pasado 29 de enero. Ofició Mons. Giuseppe Sciacca, Secretario General del Gobierno de la Ciudad del Vaticano.

ICRSP




Santa Misa Pontifical, con la Forma Extraordinaria del Rito Romano, el 3 de marzo, tercer domingo de Cuaresma, celebrada por Mons. Giuseppe Sciacca, Secretario General del Gobierno de la Ciudad del Vaticano, en Città di Castello, Perugia, Italia, asistido por los Franciscanos de la Inmaculada.

Sede Vacante


Armas del Camarlengo
Su Eminencia  el Cardenal Tarcisio Bertone

sábado, 23 de febrero de 2013

¡Basta!


Con un sentimiento encontrado nos hallamos en estos días. Un asedio al Romano Pontífice por parte algunos Cardenales y Obipos Modernistas, defendiendo herejías y doctrinas contrarias a la doctrina católica. ¡Basta!   Judas, lobos disfrazados de corderos. Y aquí nadie les dice nada, si han tenido que desdecir a Müller, el Prefecto de Doctrina de la Fe... Vaya guardián de la Fe, que le abre la puerta al lobo, por muy disfrazado de cordero que vaya. 

Esto es un asedio, una guerra que se recrudece entre la Santa Doctrina Católica y la herejía. Los obispos alemanes, no merecen el más mínimo respeto, aprobando la píldora del día después, mientras Pedro se haya frágil, ¡qué deslealtad! Ya son tres los cardenales, vomitivos, que abogan por la ordenación de mujeres y la derogación del celibato. Los alemanes Meisner, Kasper, y el irlandés O'Brien, pero lo peor es que hay más. 

Aquí rara vez hemos mostrado nuestra repugna ante estos herejes camuflados de católicos, pero ante esta hora crucial para el futuro de la Iglesia, no podemos sino levantar la voz y decir, ¡basta!, si no están de acuerdo con la doctrina católica, ¡váyanse! 

Tampoco somos lefebvristas, pero que la FSSPX reciba más ataques siendo plenamente católicos y discutir sólo asuntos del Concilio Vaticano II, nada DOCTRINAL, y se vean asediados, y que esta panda de Herejes y protestantes campen a sus anchas, ¡BASTA! Siempre el bien es perseguido, mientras el mal campa a sus anchas, la ley del seguimiento de Cristo, lo que nos da la certeza de vivir en lo cierto.

Creemos poder afirmar que en este cónclave van a entrar un número enorme de impresentables: herejes y tocados por la pederastia. Entendemos el agotamiento del Santo Padre, con este panorama tan desolador, si los enemigos están dentro, no fuera como cabría esperar.