sábado, 5 de marzo de 2011

Nicola Bux habla sobre la Reforma de la reforma.


Don Nicola Bux, latinista papal y consultor de la Congregación para el Culto Divino, ha publicado un libro con un provocador título: “Cómo ir a Misa y no perder la fe”. A raíz de ello, ha concedido diversas entrevistas en medios italianos. Aquí un aparte de una de esas entrevistas, concedida al periódico Avanti, Mar-04-2011 página 5 (copia facsmilar en la imágen). Traducción al español de Secretum Meum Mihi.


¿En qué punto está la “reforma de la reforma” deseada por Benedicto XVI?

Con esta expresión, que Ratzinger utilizó cuando todavía era Cardenal prefecto la Congregación para la Doctrina de la Fe, él quería decir que la reforma que comenzó después del Concilio debía reanudarse, y en alguna manera corregirse donde se necesite, para usar sus palabras, la restauración de la pintura había arriesgado mucho, ya en el intento de pulirla se había tomado el riesgo de quitar también las distintas capas de color. Él comenzó esta restauración através de su propio estilo. El Papa celebra la liturgia en un estilo moderado, no gritado. También desea que las oraciones, los cantos y cualquier otra cosa no usen tonos exhibicionistas. Y después, es necesario enfatizar dos gestos particulares que son evidentes en sus liturgias: haber interpuesto entre sí y la asamblea la cruz, para indicar que el rito litúrgico no está dirigido al Ministro sacerdotal sino a Cristo, y hacer recibir la Comunión de rodillas, para indicar que no se trata de una cena en el sentido mundano de la palabra, sino una comunión con el cuerpo de Jesucristo que primero es adorado, segundo las palabras de San Agustín, para luego ser comido.

¿Cuantos obstaculos enfrenta el Motu Proprio Summorum Pontificum sobre la misa preconciliar?

Creo que actualmente los obstáculos son cada vez más débiles respecto a cuando apareció el Motu proprio, en 2007. A través de la Internet se puede ver cómo hay un discreto movimiento de jóvenes que buscan, y en cuanto sea posibe practicar la Misa Tradicional, también llamada Misa en latín o Misa de siempre. Y esto creo que sea un signo muy importante que hay que acoger.

Es claro que los pastores de la Iglesia, en primer lugar los obispos y después los párrocos, aunque a menudo dicen que tenemos que ser capaces discernir los signos de los tiempos, expresión muy en uso después del Vaticano II, muy menudo no entienden que los signos de los tiempos no los establecen ellos, pero se presentan y sobre todo son regulados por los jóvenes. Creo que este es el síntoma más interesante, porque si a la Misa tradicional van los ancianos, los adultos, se podría tener la sospecha de que se trata de una nostalgia. El hecho de que sean prevalentemente los jóvenes los que buscan y participan en la Misa en latín es completamente inesperado y merece ser leído, comprendido y sobre todo acompañado por parte de los obispos.

Creo que el Papa tiene conocimiento de esto y por eso intenta dar un ulterior aporte por medio de una instrucción aplicativa del Motu proprio para ayudar a todos a comprender que, además de la nueva forma del rito romano está la forma antigua o extraordinaria.

viernes, 4 de marzo de 2011

La excomunión de Thiberville se extendería a cuatro mil fieles



Cuando uno ya no sale de su asombro, las nuevas informaciones nos dejan más estupefactos. El Obispo Neo-Luterano de Evreux, Mons. Nourrichard ha afirmado que serán excomulgados también los fieles, él que asiste a celebraciones heréticas y mancilla la Santa Misa, parece que no se ve merecedor de mayor Excomunión.

Sería bastante desagradable tener que reportar en un futuro que un obispo excomulga a toda una parroquia, en este caso unas 4000 personas más o menos. Y nos gustaría ver a los progresistas pronunciandose en este caso, alegando que hay que escuchar a los fieles, ser democráticos, dialogar, y toda esa serie de argumentos que usan cuando se ponen de parte de sacerdotes modernistas y liberales. ¿Sres. progres, hay alguien allí...?

El despacho a continuación es de AFP, pero la traducción al español es de Secretum Meum Mihi, Mar-03-2011.


Evreux, Francia, 2 de Marzo (AFP)- Un sacerdote rural francés y su rebaño se enfrentan a la excomunión después de que el Vaticano fue involucrado en su batalla de dos años para permanecer en la parroquia, dijo el obispo local a la AFP el miércoles.

El Padre Francis Michel, de 62 años, ha sido el sacerdote de Thiberville en Normandía en el noroeste de Francia durante 24 años. El sacerdote, que a menudo dice misa en latín, tiene el apoyo de sus parroquianos y de las autoridades locales, dijo el alcalde Guy Paris.

El conflicto latente entre el sacerdote y el Arzobispado llegó a su punto máximo después que el Supremo Tribunal de la Signatura Apostólica del Vaticano, en diciembre rechazó la apelación de Michel contra un auto para que se fuera a otra parroquia.

“Mientras él permanezca en su lugar y continúe oficiando, por desgracia estamos en dirección hacia la excomunión, que también afectaría a sus seguidores”, Dijo a AFP el Obispo de Evreux Christian Nourrichard.

El domingo, el nuevo sacerdote nombrado por el Obispo Nourrichard no pudo celebrar la misa porque las cerraduras de la iglesia habían cubierto con espuma expansiva.

“Su parroquia era una de las más pequeñas de la diócesis, con sólo 5.000 personas en 13 pueblos, que por supuesto le permitió estar muy presente, pero no corresponde a las necesidades”, dijo Nourrichard.

“También he sido notificado de cosas más serias”, dijo el obispo, que no quiso explicar.

El alcalde Paris, dijo que 4.000 personas han firmado una petición exigiendo que Michel se quede en el pueblo.

“Él es muy dinámico y ha creado fuertes vínculos con la población, localmente y más allá: algunos vienen de muy lejos, en autobús, para asistir a sus misas”, dijo Paris.

jueves, 3 de marzo de 2011

Cardenal Burke usa el Galero Cardenalicio



El Eminéntisimo Cardenal Burke no deja de agradar a todos los que amamos la Sagrada Tradición, recientemente ha usado el Galero Cardinalicio, en desuso, que anteriormente le era impuesto al neo Cardenal en su creación Cardenalicia, en ved de la actual birreta. Aún sigue usándose en la la heráldica eclesiástica, y sigue timbrando los blasones de los clérigos, cada uno con las características de su rango.

El Galero es un regalo de la Asociación Tu es Petrus.

Desde aquí, una vez más nuestra más devota veneración hacia este gran Purpurado de la Santa Iglesia. Rezamos por su Eminencia, para que Dios le siga dando fuerzas para ser el Heraldo de su Santa Tradición. Cunda el ejemplo de este Obispo cabal, y cesen los antitestimonios de los obispos neo-luteranos.



Escudo del Cardenal Burke

Monseñor Nourrichard amenaza con excomulgar al Padre Michel



Con estupefacción llegan estas noticias poco menos que sangrantes. El funesto y hereje Obispo de Evreux, Monseñor Nourrichard, conocido por sus concelebraciones con luteranos y asistir a ordenaciones de mujeres, amenaza con excomulgar al Padre Michel, por negarse a abandonar el pueblo de Thiberville, por celebrar la Santa Misa en su Forma Extraordinaria. Cabe destacar que el pueblo de Thiberville está unánimemente al lado de su antiguo Pastor el Padre Michel. Repudian al Obispo, poco menos que luterano, y pedimos a Roma que el excomulgado sea este obispo infiel. 

!YA ESTÁ BIEN DE LA PERSECUCIÓN DE LO QUE ES CATÓLICO Y SANTO! ¡QUE LA HEREJÍA SEA PERSEGUIDA! ¡QUE SEAN EXCOMULGADOS LOS QUE COMETEN SACRILEGIO CON LA SANTA MISA!

NOURRICHARD, OBISPO DE EVREUX, EN LA ORDENACIÓN PORTESTANTE DE MUJERES

Misa Mozárabe en Orihuela



Santa Misa con el Rito Hispano-Mozárabe, celebrada el pasado 22 de febrero, fiesta de la Cátedra de San Pedro, en la Catedral de Orihuela-Alicante, España, por el Obispo de la diócesis Monseñor don Rafael Palmero. Espléndidos el crucifijo y los candelabros de altar.

Cardenal Piacenza: El Celibato Sacerdotal según Juan XXIII



Ofrecemos la tercera entrega de la intervención del cardenal Mauro Piacenza, prefecto de la Congregación para el Clero, pronunciada el pasado lunes 24 de enero en las Jornadas Sacerdotales celebradas en Ars (Francia) sobre el celibato sacerdotal.
La intervención del cardenal Piacenza lleva por título: "El celibato sacerdotal: fundamentos, alegrías, desafíos... Las enseñanzas del Papa sobre el tema: de Pío XI a Benedicto XVI".

* * * * *

3. Juan XXIII y la Encíclica Sacerdotii nostri primordia
El beato Juan XXIII dedicó, como bien sabéis, otra encíclica al santo Cura de Ars, en el primer centenario de su nacimiento al Cielo. En ella, los temas fundamentales de la virginidad y del celibato por el Reino de los Cielos, desarrollados por el Pontífice Pío XI y, sobre todos, por el Papa Pío XII, son recibidos por Juan XXIII y como progresivamente declinados en la figura ejemplar de san Juan María Vianney, que él presenta como quintaesencia del Sacerdocio católico.
El Pontífice indica cómo todas las virtudes necesarias y propias de un sacerdote fueron acogidas y vividas por san Juan María Vianney, y pone el acento, en el texto de la encíclica, en la ascesis sacerdotal, en el papel de la oración y del Culto eucarístico, y en el consiguiente celo pastoral.
Citando, aunque indirectamente, a Pío XI, la encíclica reconoce cómo, para la realización de las funciones sacerdotales, se exige una santidad mayor que la requerida por el estado religioso, y afirma cómo la grandeza del sacerdote consiste en la imitación de Jesucristo. Afirma Juan XXIII: "En :su mirada brillaba la castidad,", se ha dicho del Cura de Ars. En verdad, quien le estudia queda maravillado no sólo por el heroísmo con que este sacerdote redujo su cuerpo a servidumbre (1 Cor 9, 27), sino también por el acento de convicción con que lograba atraer tras de sí la muchedumbre de sus penitentes". Surge con claridad cómo, para el beato Juan XXIII, en el Cura de Ars era de luminosa evidencia el vínculo entre eficacia ministerial y fidelidad a la continencia perfecta por el Reino de los Cielos, y como esta última no estaba determinada por las exigencias del ministerio, sino que, al contrario, está contra cualquier reducción funcionalista del sacerdocio, siendo precisamente el Ministerio, en su más amplio florecimiento, el que está determinado, casi causado, por la fidelidad al celibato. Prosigue el Pontífice: "Esta ascesis necesaria de la castidad, lejos de encerrar al sacerdote en un estéril egoísmo, lo hace de corazón más abierto y más dispuesto a todas las necesidades de sus hermanos: 'Cuando el corazón es puro --decía muy bien el Cura de Ars- no puede menos de amar, porque ha vuelto a encontrar la fuente del amor que es Dios'".
De esta argumentación perfectamente teológica se comprende bien cómo el Espíritu de Dios y el espíritu del mundo se encuentran en oposición diametral. Tenemos por tanto los parámetros para comprender y construir.
En la encíclica se pone en evidencia el vínculo constitutivo entre celibato, identidad sacerdotal y celebración de los divinos Misterios. Se pone un acento particular en el vínculo entre ofrenda eucarística del divino Sacrificio y don cotidiano de sí mismos, también en el sagrado celibato. Ya en 1959, el Magisterio pontificio reconocía, así, cómo gran parte de la desorientación respecto a la fidelidad y a la necesidad del celibato eclesiástico dependía, y de hecho depende, de una inadecuada comprensión de su relación con la Celebración Eucarística. En ella, de hecho, no de forma funcional sino real, el sacerdote participa en la ofrenda única e irrepetible de Cristo, la cual sin embargo es sacramentalmente actualizada y representada en la Iglesia para la salvación del mundo. Semejante participación implica la ofrenda de sí mismos, que debe ser íntegra, e incluir por tanto también la propia carne en la virginidad.
¿Quién no ve entonces cómo entre Eucaristía-culto divino y Sacerdocio ordenado existe un nexo vital? Las suertes del culto y del Sacerdocio están unidas. Imposible cuidar un ámbito sin cuidar el otro. Es necesario reflexionar sobre ello cuando uno se dedica a la formación sacerdotal, y es necesario ser siempre conscientes del hecho de que a la suerte de la reforma de los clérigos está ligada la suerte de una nueva evangelización absolutamente indispensable.
Vale aún hoy, quizás con acentos más dramáticos, la indicación del beato pontífice: "Con afecto paternal, Nos pedimos a nuestros amados sacerdotes que periódicamente se examinen sobre la forma en que celebran los santos misterios, y sobre las espirituales disposiciones con que ascienden al altar y sobre los frutos que se esfuerzan por obtener de él". La Eucaristía es así, al mismo tiempo, fuente del sagrado celibato y "prueba de examen" de la fidelidad al mismo, banco concreto de prueba del ofrecimiento real de sí mismos al Señor.

Fuente: Zenit

San Francisco de Sales en la Catequesis del Santo Padre



CIUDAD DEL VATICANO, miércoles 2 de marzo de 2011 (ZENIT.org).- San Francisco de Sales (567-1622), obispo de Ginebra y patrón de escritores y periodistas católicos, fue la figura sobre la que habló hoy el Papa Benedicto XVI, dentro de su ciclo sobre doctores de la Iglesia, en la Audiencia General.
El Papa ilustró la vida de este santo obispo de origen noble y gran formación cultural, autor de clásicos cristianos como la Introducción a la vida devota, que tuvo gran influencia en la espiritualidad católica, y que anticipó algunas intuiciones del Concilio Vaticano II sobre los laicos.
Francisco de Sales fue obispo de Ginebra “desde el exilio” en la pequeña localidad montañosa francesa de Annecy, pues su sede episcopal era en aquellos momentos el bastión del calvinismo.
A pesar de su retiro, “la influencia de su vida y de su enseñanza en la Europa de la época fue inmensa. Fue apóstol, predicador, escritor, hombre de acción y de oración; comprometido a cumplir los ideales del Concilio de Trento, implicado en la controversia y en el diálogo con los protestantes, experimentando cada vez más, más allá del necesario enfrentamiento teológico, la eficacia de la relación personal y de la caridad; encargado de misiones diplomáticas a nivel europeo, y de deberes sociales de mediación y reconciliación”.
“Pero sobre todo, san Francisco de Sales es un pastor de almas”, afirmó, citando la Introducción a la vida devota.
En esa obra, subrayó el Pontífice, el santo “dirige una invitación que podía parecer, en la época, revolucionario. Es la invitación a ser completamente de Dios, viviendo en plenitud la presencia en el mundo y los deberes del propio estado”.
Precisamente, “el Documento con el que el Papa León XIII, más de dos siglos después, lo proclamó Doctor de la Iglesia insistirá en esta ampliación de la llamada a la perfección, a la santidad”.
“Nacía así la llamada a los laicos, ese cuidado por la consagración de las cosas temporales y por la santificación de lo cotidiano sobre la que insistirán el Concilio Vaticano II y la espiritualidad de nuestro tiempo”, afirmó Benedicto XVI.
Libertad verdadera
Otra de las grandes enseñanzas de san Francisco de Sales, explicó el Papa, es la esencia de la verdadera libertad, que es el amor, en su obra Tratado del amor de Dios, “una verdadera y propia  summa, y a la vez una fascinante obra literaria”, afirmó.
“Su descripción del itinerario hacia Dios parte del reconocimiento de la inclinación natural, inscrita en el corazón del hombre, aunque pecador, de amar a Dios sobre todas las cosas”.
Para el santo, Dios “es padre y señor, esposo y amigo, tiene características maternas y de nodriza, es el sol del que la noche es misteriosa revelación. Un tipo de Dios que atrae hacia sí al hombre con vínculos de amor, es decir de verdadera libertad”.
Francisco fue un “que gran conocedor del corazón humano fue san Francisco de Sales”, afirmó el Papa, citando unas frases del santo a Juana de Chantal: “Os dejo el espíritu de libertad, no el que excluye la obediencia, que esta es la libertad del mundo, sino la que excluye la violencia, el ansia y el escrúpulo”.
“En un tiempo como el nuestro que busca la libertad, también con violencia e inquietud, no se debe perder la actualidad de este gran maestro de espiritualidad y de paz, que consigna a sus discípulos el 'espíritu de libertad', la verdadera, como culmen de una enseñanza fascinante y completa sobre la realidad del amor”.
Según el Papa, san Francisco de Sales es “un testimonio ejemplar del humanismo cristiano, con su estilo familiar, con parábolas que tienen a menudo batir de alas de la poesía, recuerda que el hombre lleva inscrito en lo más profundo de su ser la nostalgia de Dios y que sólo en Él se encuentra la verdadera alegría y su realización más plena”.
“No por nada, en el origen de muchas vías de la pedagogía y de la espiritualidad de nuestro tiempo encontramos las huellas de este maestro, sin el cual no hubieran existido san Juan Bosco ni la heroica 'pequeña vía' de santa Teresa de Lisieux”, añadió.

miércoles, 2 de marzo de 2011

Presentación de la segunda parte del libro Jesús de Nazarte, de Benedicto XVI


CIUDAD DEL VATICANO, 2 MAR 2011 (VIS).-El 10 de marzo, a las 17,00, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, tendrá lugar la presentación del libro “Jesús de Nazaret, segunda parte. Desde la entrada en Jerusalén a la resurrección”, escrito por Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) y publicado por la Librería Editora Vaticana.

Participan en el acto el cardenal Marc Ouellet, Prefecto de la Congregación para los Obispos y el escritor y germanista Claudio Magris.

El volumen está traducido en siete idiomas: alemán, italiano, inglés, español, francés, portugués y polaco y tiene nueve capítulos y un epílogo.

El primero trata de la entrada a Jerusalén y la purificación del templo. El segundo, que aborda el discurso escatológico de Jesús, consta de tres apartados: “La destrucción del templo”; “El tiempo de los Gentiles” y “Profecía y Apocalipsis”. El tercero habla del lavado de los pies a los discípulos y se divide en seis partes: “La hora de Jesús”, “Estáis limpios”; “Sacramento y ejemplo: don y tarea: El nuevo mandamiento”; “El misterio del traidor”; “Dos conversaciones con Pedro”; “Lavado de los pies y confesión de los pecados”.

El cuarto capítulo, “La oración sacerdotal de Jesús”, abarca los apartados: “La fiesta judía de la expiación como antecedente bíblico de la oración sacerdotal”; “Cuatro temas principales de la oración”; “Esta es la vida eterna”; “Santifícalos en la verdad”; “Les hice conocer tu nombre”; “Que sean una sola cosa”.

El quinto está completamente dedicado a “La última Cena”, analizada en los temas: “La fecha de la Ultima Cena”; “La Institución de la Eucaristía”; “La teología de las palabras de institución”; “De la Última Cena a la eucaristía dominical”.

“Getsemaní”, el sexto capítulo, comprende: ”Hacia el Huerto de los Olivos”; “La oración de Jesús”; “La voluntad de Jesús y la voluntad del Padre”; “La oración de Jesús en el Huerto de los Olivos y en la Carta a los Hebreos”.

El séptimo capítulo, “El proceso a Jesús”, abarca los apartados: “Discusión preliminar en el Sanedrín”; “Jesús ante el Sanedrín” y Jesús ante Pilatos”. El octavo, “Crucifixión y sepultura de Jesús”, comienza con “Reflexión preliminar: “Palabra y hecho en la narración de la Pasión” y prosigue con “Jesús en la Cruz”: (“Las primeras palabras de Jesús en la cruz: “Padre, perdónalos”; “Jesús escarnecido”; “El grito de abandono de Jesús”; “Las vestiduras echadas a suerte”; “Tengo sed”; “Las mujeres al pie de la cruz-la Madre de Jesús”; “Jesús muere en la cruz”; “Sepultura de Jesús”), para finalizar con “La muerte de Jesús como reconciliación (expiación) y salvación”.

El noveno y último capítulo: “La resurrección de Jesús de entre los muertos” se divide en: ¿”Qué es la resurrección de Jesús?”; “Los dos diferentes testimonios de la resurrección” (”La tradición confesional”); “La muerte de Jesús”; “La cuestión de la tumba vacía”; “El tercer día”; “Los testigos” (“La tradición narrativa”); “Las apariciones de Jesús a Pablo”; “Las apariciones de Jesús en los Evangelios”; “La naturaleza de la resurrección de Jesús y su significado histórico”.

El libro concluye con un epílogo titulado “Subió a los cielos. Está sentado a la derecha del Padre y de nuevo vendrá con gloria”.

"El Altar Católico" Por Monseñor Klaus Gamber (11)


 
CONCLUSIÓN
 
Esperamos haber claramente establecido que antes de Martín Lutero, en parte alguna se encuentra la idea del sacerdote vuelto hacia la asamblea durante la celebración de la Santa Misa, ni tampoco a favor de esta manera de ver se puede invocar ningún descubrimiento arqueológico.
El término específico versus populum (hacia el pueblo) aparece por primera vez en el Ritus servandus in celebratione Missae (Rito a observar en la celebración de la misa) del Missale Romanum redactado en 1570 por el Papa San Pío V a petición del Concilio de Trento. En la sección V, 3, específicamente se trata el caso en que "el altar esté orientado al este [no hacia el ábside sino] hacia el pueblo" (altare sit ad orientem versus populum), lo que se aplica a algunas antiguas iglesias de Roma.
Pero el acento se pone aquí en ad Orientem (lo que voluntariamente se omite), mientras que el versus populum no es más que una añadidura en vistas a la indicación que sigue inmediatamente, a saber que al Dominus vobiscum el celebrante no tiene que volverse hacia el pueblo al que tiene que saludar diciendo Dominus vobiscum. Esta posición del sacerdote "detrás del altar" en algunas basílicas romanas hizo nacer, como hemos visto en las Jugendbewegung de los años veinte, la errónea concepción según la cual en Roma se había conservado así una costumbre de la primitiva iglesia.
Lo mismo que en la Iglesia de Occidente, jamás se usó en las Iglesias de Oriente la celebración versus populum, donde por añadidura el término correspondiente no existe. Es de notar que, durante la concelebración, habitual entre los ortodoxos, el celebrante principal da siempre la espalda a la asamblea, aunque los sacerdotes concelebrantes se colocan detrás de él.
No se puede sin embargo callar que hubo ‑y aun hoy existe‑ en las Iglesias de Oriente también tentativas esporádicas de celebrar la liturgia cara al pueblo o al menos de colocar el altar delante del iconostasio. En 1921, el patriarca Tikhon de Moscú se apercibió claramente de los riesgos que, para la correcta celebración del culto divino, traerían las novedades preconizadas y practicadas por algunos sacerdotes, consecuencia de la Revolución Rusa, por lo que hizo una llamada a todos los obispos del país: "Todo esto se está haciendo so pretexto de adaptar la liturgia a las exigencias de los nuevos tiempos, de aportar al culto divino la animación necesaria para incitar a los fieles a ir a la iglesia. No, no bendecimos ninguna de estas violaciones, ni ninguna de estas arbitrarias acciones individuales durante la celebración litúrgica, puesto que no lo podemos hacer. La divina belleza de nuestra liturgia, tal como se ha fijado en los libros rituales, las rúbricas y las prescripciones, debe permanecer intangible en la Iglesia Ortodoxa Rusa, porque éste es el don supremo más sagrado".
 
La posterior evolución dio la razón al patriarca. Gracias al hecho de haber fielmente guardado y cultivado su liturgia tradicional hoy en día la Iglesia Ortodoxa rusa permanece viva y próspera.
 
Lo que es decisivo para la colocación del sacerdote en el altar, como hemos insistido, es el carácter sacrifical de la misa. El sacrificador se vuelve hacia aquél a quien se ofrece el sacrificio, por eso se coloca ante el altar ad dominum, hacia el Señor.
 
Además, si se quiere resaltar el carácter de cena de la celebración eucarística, el simple hecho de celebrar versus populum no sería suficiente para dar este carácter tan aparente como se le imagina y que tan a menudo se desea. Pues sólo el "presidente de la cena" se coloca en la mesa. El resto de los "participantes a la cena" se colocan en la nave, como en una "sala de espectáculo", sin relación directa con la "mesa de la cena". Esta es la razón por la que, en los pequeños grupos, hoy se tiende a colocar a los asistentes rodeando el altar; lo que, en adelante, traerá como consecuencia borrar completamente el carácter sacrifical de la misa. No se hará justicia a este sacrificio, sino es haciendo lo que siempre se ha hecho, volvernos con el sacerdote "hacia el Señor", por consiguiente, todos en la misma dirección.
 
Según la concepción católica, la misa es algo más que una comunidad reunida para celebrar una cena en memoria de Jesús de Nazareth. Lo importante no es la constitución de una comunidad, ni lo que ella vive ‑aunque esto no deba subestimarse (cf. Cor. 10,17)sino sobre todo el culto que se rinde a Dios.
No es el hombre sino Dios quien debe ser siempre el punto de referencia. De aquí que desde los orígenes todos se orientaban hacia El y no un cara a cara entre sacerdote y asamblea. Es necesario sacar la consecuencia y reconocer francamente que la celebración versus populum es un error. Porque ella es en definitiva una orientación hacia el hombre y no hacia Dios.

martes, 1 de marzo de 2011

Misa Tradicional en Daimiel



El pasado domingo 13 de febrero, VI Post Epiphaniam, se celebró la Santa Misa Tradicional en la localidad de Daimiel, Ciudad Real, en la Iglesia de los Padres Pasionistas (Ermita del Cristo de la Luz) a las 18:00 H. La ofició el Rvdo. P. Luis María Canale, de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X.