lunes, 21 de febrero de 2011
Altares Católicos perdidos
Espléndido altar presidido por la Stma. Virgen de Guía, que fue destruída en 1936, que se encontraba frente al coro de la Iglesia de San Pedro de Ciudad Real. El Altar y el Coro sobrevivieron a la contienda de los años 30, pero no pudieron sobrevivir al odio modernista de los sacerdotes tras el Concilio. Fue destruído y desmembrado en la restauración del templo en los años 70 del pasado siglo. Una obra espléndida de estilo churrigueresco, donación del pueblo de Ciudad Real a la devoción de la Virgen de Guía, desaparecía así para siempre. Es incomprensible el poco rigor en la conservación de nuestro patrimonio, ya no sólo en preservar lo que estaba dedicado al culto Divino.
Altares Católicos en Jerez y Cádiz
Hermandad de la Coronación Jerez de la Frontera
Capilla del Refugio de Ntra. Sª. de los Desamparados
Agrupación Parroquial de Ntro. Padre Jesús del Amor
Parroquia de San Juan Bautista, Chiclana de la Frontera
Hermandad del Silencio, Iglesia de San Francisco
Sanlúcar de Barrameda
Gratamente sorprendido por los innumerables altares en cultos de Hermandades de estas dos diócesis andaluces, o simplemente en las parroquias donde vemos la cruz central a ejemplo del Santo Padre.
Mons. Ferrer Grenesche habla de los abusos litúrgicos
En una entrevista concedida al Periodista Digital, Mons. Ferrer, Subsecretario de la Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, reafirma los innumerables abusos contra la Sagrada Liturgia.
¿Se siguen produciendo abusos litúrgicos graves? ¿Cuáles son los más habituales?
Por desgracia, sí, siguen produciéndose abusos graves en la liturgia. Unos graves por afectar a la esencia de la celebración, como el uso de Plegarias Eucarísticas no aprobadas o la entera transformación de los ritos en procesos de llamada inculturación pero que llevan de hecho a un absoluto sincretismo religioso. Otros son graves por la insistente relegación de elementos no esenciales pero propios de la liturgia católica, si por sistema se cambian ciertas fórmulas o se suprimen ciertas partes fijas de la celebración, lo que en sí no es grave se torna grave.
¿Está superada a música de las guitarras en las eucaristías habituales del pueblo y debería circunscribirse a las misas con jóvenes y niños?
Yo más que de "música de guitarras", o de instrumentos en particular, hablaría de estilos o formas musicales. Y lo cierto es que en muchos países la música que se usa en las celebraciones NO ES MÚSICA inspirada en la propia realidad litúrgica y su naturaleza y estorba más que ayuda. O distrae o no ayuda a descubrir la "novedad de la liturgia", o transmite sólo experiencias subjetivas sentimentales... Otras veces es meramente concertística, nos cuesta encontrar el "punto". Esta es una prioridad pastoral, ayudar a formar repertorios de música verdaderamente litúrgica para diversos momentos
y tipos de celebración.
y tipos de celebración.
¿Por qué es importante mimar la liturgia?
Porque es el momento fuerte y fundante de nuestro encuentro personal y comunitario con Dios, del que depende nuestra "identidad" y nuestra "esperanza", por eso el Concilio dice que es "fuente y cumbre" de la vida eclesial.
Última Misa del Padre Michel en Thiberville
Ayer domingo el Padre Michel celebró su última Misa en Thiberville. Les ofrezco algunas instantáneas, todo el pueblo apoyando, como siempre al sacerdote y la Santa Misa en su Forma Extraordinaria del Rito Romano. Vaya desde aquí, una vez más nuestro apoyo para este buen sacerdote, y nuestra oración por la conversión de tan nefasto Obispo, Mons. Nourrichard.
domingo, 20 de febrero de 2011
Cardenal Romeo toma posesión de la Iglesia de Santa Maria Odigritia dei Siciliani
El Cardenal Paolo Romeo, Arzobispo de Palermo, tomó posesión de la Iglesia de Santa Maria Odigitria dei Siciliani. Es de destacar el uso de ornamentos tradicionales así como la cruz central en el altar a ejemplo del Santo Padre.
Esplendor de la liturgia en Cádiz
El Sr. Obispo de Cádiz-Ceuta, Mons. Antonio Ceballos Atienza celebró una Santa Misa Novus Ordo, con ornamentos tradicionales en la Iglesia de San Lorenzo, y a continuación Exposición Mayor con Su Divina Majestad en la Capilla de los Servitas, anexa al templo.
La Virgen de los Dolores de Servitas, será Coronada Canónicamente el 17 de septiembre del presente año.
sábado, 19 de febrero de 2011
TEMOR
Tomo íntegramente de la página web Una Voce Málaga estas palabras que suscribo:
No es nuestro estilo hablar de hipótesis; pero uno de los rumores apunta que la próxima instrucción prohibiría a los obispos ordenar sacerdotes y diáconos diocesanos con la Forma Extraordinaria, salvo permiso de Roma. ¿Qué sentido tiene la limitación de este sacramento, si el motu proprio Summorum Pontificum permite los demás (bautizos, confirmaciones, bodas) con los libros litúrgicos antiguos?
Hay una posible explicación: no es ningún misterio que existen grandes presiones por parte de sectores de la Curia y de algunas conferencias episcopales contra los derechos reconocidos en el motu proprio. Las ordenaciones -no mencionadas explícitamente en Summorum Pontificum- podrían ser el único resquicio que han encontrado en el documento para introducir un elemento restrictivo. Esta restricción de las ordenaciones sacerdotales parece un tema inofensivo, pero en verdad no lo es.
Hay una posible explicación: no es ningún misterio que existen grandes presiones por parte de sectores de la Curia y de algunas conferencias episcopales contra los derechos reconocidos en el motu proprio. Las ordenaciones -no mencionadas explícitamente en Summorum Pontificum- podrían ser el único resquicio que han encontrado en el documento para introducir un elemento restrictivo. Esta restricción de las ordenaciones sacerdotales parece un tema inofensivo, pero en verdad no lo es.
Podría ser una primera piedra arrojada contra el biformalismo del Rito Romano y la igualdad jurídica de las dos formas. Introduciéndose de nuevo el carácter graciable, el concepto de "indulto", que ya había desaparecido con el motu proprio. El germen quizás de legislaciones más restrictivas en posteriores documentos o en pontificados venideros. Y, por otra parte, podría ser un triunfo de los intolerantes frente a los obipos más cercanos a la Forma Extraordinaria, los que la han introducido en sus seminarios e incluso han ordenado con ella algunos de sus sacerdotes (por ejemplo, en Francia).
Algunos van más lejos en esta hipótesis. ¿Puede el Papa ser sorprendido en su buena fe? Es posible. Desea promulgar una aclaración al motu proprio, que facilite el acceso de los fieles. La redacción del documento es aprovechada en la Curia para introducir esta restricción aparentemente inocua, con el pretexto de cubrir un vacío puntual del motu proprio. Pero en realidad los promotores de la enmienda están introduciendo un auténtico "caballo de Troya" contra la Forma Extraordinaria. Sin que falten, por otra parte, las acusaciones a los "tradicionalistas" de paranoicos e insaciables. En el futuro veremos si estos temores están fundados o no.
Les sigo recordando que firmen en esta página.
a 19 de febrero ya se han reunido más de 4.500 firmas
incluídas las de numerosos sacerdotes, religiosos
e incluso superiores de algunas congregaciones y
abadesas de varios monasterios. Sume su firma
incluídas las de numerosos sacerdotes, religiosos
e incluso superiores de algunas congregaciones y
abadesas de varios monasterios. Sume su firma
Entrevista a Monseñor Fellay, FSSPX
Les ofrecemos la primera parte de un interesante reportaje, bastante extenso, sobre la situación actual de la Iglesia y la Fraternidad San Pío X. A modo de entrevista, Mons. Bernard Feillay, responde a los varios hechos y situaciones que se están desenvolviendo y que competen a la vida de la Iglesia y a la misma Hermandad.
Publicado originalmente en el sitio de la Fraternidad del Distrito de Sudamérica.
1. Monseñor, Usted tomó la decisión de llevar adelante conversaciones doctrinales con Roma. ¿Podría recordarnos cuál es el objetivo?
— Es preciso distinguir el fin que persigue Roma del que tenemos nosotros. Roma indicó que existían problemas doctrinales con la Fraternidad y que los mismos debían aclararse antes de un reconocimiento canónico —problemas que, tratándose de la aceptación del Concilio, obviamente provendrían de nuestra parte. Para nosotros, en cambio, se trata de otra cosa: queremos exponer a Roma lo que la Iglesia siempre enseñó, y con eso, señalar las contradicciones existentes entre esta enseñanza multisecular y lo que sucede después del Concilio. De nuestra parte, ese es el único objetivo que perseguimos.
2. ¿Qué naturaleza tienen estas conversaciones: negociaciones, discusiones o exposición de la doctrina?
— No se puede hablar de negociaciones. En modo alguno se trata de eso. Se trata, por un lado, de una exposición de la doctrina, y por otro de una discusión, ya que estamos efectivamente ante un interlocutor romano, con el cual discutimos acerca de los textos y sobre la manera de interpretarlos. Pero no se puede hablar de negociaciones, ni de búsqueda de un compromiso, porque es una cuestión de fe.
3. ¿Puede Ud. recordarnos cuál es el método de trabajo que se utiliza? ¿Cuáles son los temas que ya se abordaron?
— El método es escrito: se redactan textos sobre los cuales después se basará el coloquio teológico ulterior. Ya se tocaron varios temas, pero por el momento dejo abierto este interrogante. Puedo decir simplemente que estamos llegando a término, porque ya hemos repasado los principales temas resultantes del Concilio.
4. ¿Podría describirnos a los interlocutores romanos?
— Son expertos, es decir, profesores de teología, que al mismo tiempo se desempeñan como consultores de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Se puede decir que son “profesionales” de la teología. Uno, suizo, el Padre Morerod, es Rector del Angelicum; otro, jesuita, mayor que el anterior, el Padre Becker; un miembro del Opus Dei, en la persona de su Vicario General, Mons. Ocariz Braña; después está Mons. Mons. Ladaria Ferrer, Secretario de la Congregación para la Doctrina de la Fe; y por fin, el moderador, que es el Secretario de la Comisión Ecclesia Dei, Mons. Pozzo.
5. ¿Hay una evolución en el pensamiento de nuestros interlocutores después de nuestras exposiciones?
— No pienso que se pueda decir eso.
6. Mons. de Galarreta, en el sermón de ordenaciones en La Reja de diciembre de 2009, decía que Roma había aceptado que el magisterio anterior al Vaticano II sea tomado como “único criterio común y plausible” para estas conversaciones. ¿Existe esperanza de que nuestros interlocutores revisen el Vaticano II o es algo imposible para ellos? ¿Es el Vaticano II realmente un obstáculo insalvable?
— Pienso que el asunto debe ser planteado de otra manera. Considerando las distinciones hechas por el Papa Benedicto XVI en su discurso de diciembre de 2005, se observa claramente que está vedado hacer determinada interpretación del Concilio. Por ende, sin hablar abiertamente de una revisión del Concilio, se percibe —a pesar de todo— cierta intención de revisar la manera de presentar el Concilio. La distinción puede parecer un poco sutil, pero en ella se apoyan precisamente los que no quieren tocar el Concilio y, sin embargo, admiten que en razón de un cúmulo de ambigüedades, se han transpuesto límites prohibidos, siendo necesario volver a recordar que están prohibidos. ¿Si el Vaticano II es realmente un obstáculo insalvable? Para nosotros, en todo caso, sí lo es.
7. ¿Por qué les es tan difícil admitir una contradicción entre el Vaticano II y el magisterio anterior?
— La respuesta es bastante simple. A partir del momento en que se admite el principio conforme al cual la Iglesia no puede cambiar, si se quiere hacer aceptar el Vaticano II, es preciso afirmar que el Vaticano II no ha cambiado nada. He allí por qué no se avienen a admitir contradicciones entre el Vaticano II y el magisterio anterior. Sin embargo, entran en aprietos cuando deben explicar la naturaleza del cambio que efectivamente se produjo.
8. Además del testimonio de la fe, ¿es importante y ventajoso que la Fraternidad vaya a Roma? ¿Es peligroso? ¿Cree Ud. que esto puede prolongarse en el tiempo?
— Es muy importante que la Fraternidad brinde este testimonio; esa es incluso la razón de estas discusiones doctrinales. Se trata verdaderamente de que en Roma resuene la fe católica e incluso intentar —¿por qué no?— que resuene potentemente en toda la Iglesia.
Existe un peligro: el de alimentar ilusiones. Se ve que algunos fieles se hicieron ilusiones, pero los últimos acontecimientos se encargaron de disiparlos. Pienso en el anuncio de la beatificación de Juan Pablo II o el del nuevo Asís, en la línea de las reuniones interreligiosas de 1986 y 2002.
9. ¿Sigue de cerca el Papa estas discusiones? ¿Hizo algún comentario sobre ellas?
— Creo que sí, pero sin estar al corriente de los pormenores. ¿Si comentó algo sobre ellas? Con motivo de una reunión con sus colaboradores, este verano, en Castelgandolfo, dijo que estaba satisfecho con ellas. Es todo.
10. ¿Se puede decir que el Santo Padre, que desde hace más de 25 años tuvo que tratar con la Fraternidad, hoy en día está mejor dispuesto para con ella que en el pasado?
— No estoy seguro. Sí y no. Pienso que como Papa tiene a su cargo a toda la Iglesia, la preocupación por su unidad, teme que se produzca un cisma. Fue él mismo quien dijo que esos eran los motivos que lo movían a obrar. Ahora él es la cabeza visible de la Iglesia; he allí tal vez la explicación de por qué actúa así. ¿Significa eso que manifiesta mayor comprensión para con la Fraternidad? Pienso que hay cierta simpatía, pero con límites.
11. En síntesis, ¿qué diría hoy sobre estas discusiones?
— Que si hubiese que volverlas a hacer, las haríamos. Es muy importante, es capital. Si esperamos corregir un movimiento de ideas, estas discusiones no pueden evitarse.
12. Desde hace algún tiempo se escuchan algunas voces de eclesiásticos —Mons. Gherardini, Mons. Schneider— que, incluso en Roma, difunden verdaderas críticas a los textos del Vaticano II y no sólo a su interpretación. ¿Puede esperarse que este movimiento aumente y entre en el Vaticano?
— No digo que se pueda esperar sino que se debe esperar. Verdaderamente hay que esperar que estas críticas incipientes —llamémoslas objetivas, serenas— se amplíen. Hasta ahora siempre se ha considerado al Vaticano II como un tabú, lo que hace casi imposible curar esta enfermedad que es la crisis de la Iglesia. Se debe poder hablar de los problemas e ir al fondo de las cosas; de lo contrario nunca se podrá administrar el remedio.
13. ¿Puede la Fraternidad jugar un papel importante en esta toma de conciencia? ¿De qué manera? ¿Cuál es el papel de los fieles al respecto?
— De parte de la Fraternidad, sí, podemos jugar un papel, justamente presentando lo que la Iglesia siempre ha enseñado y planteando objeciones a las novedades conciliares. El papel de los fieles radica en dar la prueba en los hechos, ya que ellos son la prueba de que hoy la Tradición puede ser vivida. Lo que la Iglesia siempre ha enseñado —la disciplina tradicional— es no solamente actual: puede ser verdaderamente vivida aún hoy en día.
II. El efecto del Motu Proprio.
14. Monseñor, ¿piensa Ud. que el Motu Proprio, a pesar de sus deficiencias, es un paso a favor de la restauración de la Tradición?
— Es un paso capital, es un paso esencial —se podría decir—, aún si hasta ahora prácticamente no ha tenido efecto, o poco, ya que existe una oposición cerrada de parte de los obispos. A nivel jurídico, el hecho de haber reconocido que la antigua ley —es decir, la ley de la misa tradicional— nunca había sido abrogada, es un paso capital para volver a conceder a la Tradición el lugar que le es debido.
15. Concretamente, ¿ha visto Ud. en el mundo cambios importantes de parte de los obispos en punto a la misa tradicional desde del Motu Proprio?
— No. Por aquí o por allá algunos obedecen al Papa, pero no abundan.
16. ¿Y los sacerdotes?
— Sí, veo gran interés de parte de ellos, pero muchos de ellos son perseguidos. Hay que tener una valentía extraordinaria para intentar simplemente aplicar el Motu Proprio, tal como ha sido publicado. Sí, hay sacerdotes, cada vez más, sobre todo en las generaciones jóvenes, que se interesan en la misa tradicional. ¡Es muy consolador!
17. ¿Existen comunidades que hayan resuelto adoptar la antigua liturgia?
— Tal vez haya varias, pero hay una que conocemos, en Italia, la de los Franciscanos de la Inmaculada, que decidió restaurar la antigua liturgia. La rama femenina ya lo ha hecho. En cuanto a la rama de los sacerdotes, que ejerce apostolado en las diócesis, no siempre es fácil.
18. ¿Qué aconseja a los fieles, que desde el Motu Proprio y gracias a él, tienen la misa tradicional más cerca de sus hogares, que yendo a una capilla de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X?
— Lo que yo aconsejo es pedir consejo primero a los sacerdotes de la Fraternidad, no ir a ciegas a cualquier misa tradicional que se celebre cerca de sus hogares. La misa es un tesoro, pero hay una manera de rezarla también, está todo lo que la acompaña, el sermón, el catecismo, la manera de administrar los sacramentos… No toda misa tradicional está necesariamente acompañada de las condiciones debidas para que produzca todos sus frutos y para que proteja las almas de los peligros de la crisis. Así, pues, háganse aconsejar antes por los sacerdotes de la Fraternidad.
19. La liturgia no es el meollo de la crisis de la Iglesia. ¿Cree Ud. que la restauración de la liturgia es siempre el principio de un regreso a la integridad de la fe?
— La misa tradicional tiene un poder de gracia absolutamente extraordinario. Se lo ve en la práctica apostólica, se lo ve sobre todo en los sacerdotes que vuelven a ella, ella es verdaderamente el antídoto para la crisis. Es realmente muy poderosa, a todo nivel, tanto a nivel de la gracia como a nivel de la fe. Pienso que si se concediese una verdadera libertad a la antigua misa, la Iglesia podría salir rápidamente de esta crisis, ¡aunque eso, sin embargo, llevaría varios años!
20. Desde hace mucho tiempo el Papa habla de “la reforma de la reforma”. ¿Cree Ud. que aspire a conciliar la liturgia antigua con la doctrina del Vaticano II en una reforma que sería un término medio?
— Vea, ¡por el momento no sabemos nada! Sabemos que él quiere esta reforma, pero ¿qué amplitud tendrá? ¿Al final se querrá refundirlo todo, la “forma ordinaria” y la “forma extraordinaria”? No es eso lo que resulta del Motu Propio, que pide que se distingan bien las dos “formas”, sin mezclarlas —lo cual es muy atinado. Habrá que esperar y ver lo que sucede. Por el momento quedémonos con lo que dicen las autoridades romanas.
III. Asís.
21. El Santo Padre ha anunciado la próxima reunión de Asís. Ud ha respondido en el sermón dado en San Nicolás el 9 de enero pasado, haciendo suya la oposición que Mons. Lefebvre manifestó con motivo de la primera reunión, hace veinticinco años. ¿Piensa Ud. intervenir directamente ante el Santo Padre?
— Si esa ocasión se ofrece y si puede dar algún fruto, ¿por qué no?
22. ¿Es tan grave convocar las otras religiones para trabajar por la paz?
— Bajo un aspecto —y sólo bajo este aspecto— no. Convocar las otras religiones a trabajar por la paz —una paz civil—, no hay problema; pero en ese caso no es a nivel de la religión sino a nivel civil. No se trata de un acto de religión sino simplemente de un acto de una entidad religiosa que obra civilmente a favor de la paz. Allí el objetivo no es siquiera la paz religiosa sino la paz civil entre los hombres.
En cambio, es un absurdo pedir que se realicen actos religiosos con ocasión de esta reunión, ya que entre las religiones existe una divergencia radical. En este contexto, es difícil entender lo que significa aspirar a la paz, cuando no se está de acuerdo sobre la naturaleza de Dios, sobre el significado que se le asigna a la divinidad. Uno se pregunta verdaderamente cómo podría llegarse a algún resultado serio.
23. ¿Se puede pensar que el Santo Padre no entiende el ecumenismo de la misma manera que Juan Pablo II? ¿No se trata de una diferencia de grado en el mismo error?
— No, yo creo que lo entiende de la misma manera. De hecho él dice “no podemos rezar juntos”. Pero habrá que ver lo que quiere decir con eso. En 2003 dio una explicación en el libro “La fe, la verdad, la tolerancia, la Cristiandad y las religiones del mundo” (Friburgo, 2003). A mi modo de ver quiere “rizar el rizo”. (1) Intenta justificar Asís. Uno se pregunta qué sucederá en octubre próximo.
24. Algunos intelectuales italianos han manifestado públicamente su inquietud por las consecuencias de tal reunión. ¿Conoce Ud. alguna otra reacción en el seno de la Iglesia?
— Tienen razón. ¿Vemos alguna otra reacción en el seno de la Iglesia? En los medios oficiales, no. Entre nosotros sí, evidentemente.
25. ¿Hay alguna reacción de las congregaciones de Ecclesia Dei?
— Ninguna que yo sepa.
26. ¿Cómo explica Ud. que el Santo Padre, que denuncia el relativismo en materia religiosa y que incluso no quería ir a la reunión Asís en 1986, pueda querer conmemorarla reiterándola?
— Para mí es un misterio. Yo no sé. Creo que quizá sufra presiones o influencias. Probablemente esté conmovido por los atentados anticristianos, por la violencia anticatólica, las bombas Egipto, en Irak. No debería sorprender que, quizá ese sea el motivo que lo ha llevado a realizar este nuevo Asís, que no quiero decir que sea un acto de desesperación, pero un acto realizado en medio de la desesperación… Intenta hacer algo. No me sorprendería que fuese así, pero no sé nada más.
27. ¿Existe alguna posibilidad que el Santo Padre renuncie a este acto interreligioso?
— No se sabe muy bien cómo será organizado. Habrá que ver. Supongo que intentarán hacer el mínimo ya que —reitero— para el Papa actual es imposible que grupos diferentes puedan rezar juntos cuando no reconocen al mismo Dios; por eso uno se pregunta una y otra vez ¡qué podrán hacer, todos juntos!
28. ¿Qué deben hacer los católicos ante este anuncio de un Asís III?
— Rezar a fin de que Dios intervenga de una manera o de otra para que no tenga lugar, y en todo caso, comenzar desde ya a reparar.
Nota:
(1) Complicar innecesaria o superfluamente una cosa.
Entrevista concedido por Mons. Bernard Fellay al Distrito de Estados Unidos, 2 de Febrero de 2011, Tomado del sitio de la FSSPX en Estados Unidos. Traducido y publicado por el Distrito de Sudamérica.
viernes, 18 de febrero de 2011
SÚPLICA AL SANTO PADRE
En los ultimos días se han sucedido una serie de rumores y contrarrumores sobre la próxima aparición de una instrucción sobre la aplicación del motu proprio Summorum Pontificum.
Algunos blogs y comentaristas han afirmado que esta instrucción podría ser restrictiva respecto a derechos ya reconocidos en el motu proprio; otros lo han desmentido. Hasta hoy no hemos querido hacernos eco. No obstante, se ha lanzado una iniciativa internacional en internet de suplica a Su Santidad el Papa para preservar la integridad de los derechos que reconoce el motu proprio. Como dicha iniciativa viene avalada por webs tan fieles y ponderadas como New Liturgical Movement, Rorate Caeli o la web de la Iglesia Conventual de la Orden de Malta en Londres, nos sumamos a la misma rogando a nuestros lectores y amigos que la firmen.
Algunos blogs y comentaristas han afirmado que esta instrucción podría ser restrictiva respecto a derechos ya reconocidos en el motu proprio; otros lo han desmentido. Hasta hoy no hemos querido hacernos eco. No obstante, se ha lanzado una iniciativa internacional en internet de suplica a Su Santidad el Papa para preservar la integridad de los derechos que reconoce el motu proprio. Como dicha iniciativa viene avalada por webs tan fieles y ponderadas como New Liturgical Movement, Rorate Caeli o la web de la Iglesia Conventual de la Orden de Malta en Londres, nos sumamos a la misma rogando a nuestros lectores y amigos que la firmen.
Tomado de Una Voce Málaga
Desmienten que el documento sobre Sommorum Pontificum sea restrictivo
No había querido traer a nuestro blog las habladurías de los enemigos del Motu Proprio Summorum Pontificum, que veían en esta istrucción una restricción por parte de Ecclesia Dei a los deseos del Santo Padre. Entiendo las ansias de los modernistas de que esto fuese cierto...
En un breve comentario en su blog Sacri Palazzi, el vaticanista Andrea Tornielli ha informado lo que él conoce respecto a la próxima instrucción sobre el Motu proprio Summorum Pontificum. Lo presentamos en lengua española traducido por La Buhardilla de Jeónimo.
*
Esto es lo que sé:
No corresponde a la verdad que la instrucción sobre el Motu proprio sea restrictiva y sea una dilución de la voluntad papal expresada en el Motu proprio.
Es cierto que la instrucción no hace mención del rito ambrosiano: Ecclesia Dei tiene competencia sobre el rito romano. En lo que respecta al rito ambrosiano, la competencia no es de Ecclesia Dei sino de la Congregación para el Culto Divino, y por lo tanto se explicará que Summorum Pontificum se aplica a todos los ritos de las órdenes religiosas que son variaciones del rito romano. En lo que respecta al rito ambrosiano, la competencia no es de Ecclesia Dei sino de la Congregación para el Culto Divino.
Por lo tanto, es cierto que en la instrucción no se cita el rito ambrosiano pero no es cierto que Summorum Pontificum no se aplique a los ritos de las órdenes religiosas (por ejemplo, el dominico), como se temía en las anticipaciones de algunos blogs.
El otro punto considerado “restrictivo” concierne a las ordenaciones sacerdotales. Summorum Pontificum, que cita todos los otros sacramentos, no cita en cambio la posibilidad de celebrar las ordenaciones sacerdotales en el rito antiguo. Desde su publicación hasta hoy ha ocurrido que en alguna diócesis ha habido ordenaciones sacerdotales según el rito antiguo: los obispos han pedido el permiso a Roma y en algún caso ha sido concedido.
Ahora la instrucción aclara este punto y explica en qué condiciones es posible celebrar en el rito antiguo las ordenaciones sacerdotales. No se puede hablar en realidad de intento restrictivo, en cuanto Summorum Pontificum no citaba de hecho este caso.
Lo que, según lo que sé, es equivocado en las anticipaciones, es el sentido general de la instrucción, presentada como una dilución que restringe las posibilidades para los fieles y relega el rito antiguo sólo al ámbito del mundo de los así llamados tradicionalistas, en lugar de presentarlo como una posibilidad para todos en el sentido querido por el Papa (es decir, que el antiguo ayude al nuevo y el nuevo ayude al antiguo).
Mis fuentes me dicen que no es verdad. Y que, por el contrario, con la instrucción serán fijados los pestillos que permitirán mejor a los fieles obtener lo que el Papa ha establecido.
Debo desmentir también – por lo que he podido saber – la noticia de una intervención directa de Mons. Charles Scicluna sobre el texto para empeorarlo o diluirlo: Scicluna es promotor de justicia de la Congregación para la Doctrina de la Fe, participa por derecho en las consultas, y Ecclesia Dei está ahora insertada en el ex Santo Oficio. Por lo tanto, también él ha participado en la discusión, ha hecho propuestas, algunas han sido recibidas, otras no.
Esto es lo que he podido saber…
Andrea Tornielli
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