Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Nicola Bux. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mons. Nicola Bux. Mostrar todas las entradas
miércoles, 20 de junio de 2012
Mons. Nicola Bux: "Mi esperanza es que el Papa escriba una encíclica sobre la Liturgia"
En una reciente entrevista en Radio Vaticano el pasado 19 de junio, Mons. Nicola Bux, profesor de la Facultad de Teología de Puglia y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos, ha realizado las siguientes declaraciones:
“Mi esperanza es que el Papa escriba una encíclica sobre la liturgia, a partir de la fe, y que los cardenales, obispos y sacerdotes, lo secundemos lo más sobre estos temas”.
“Lo que ha ocurrido, y que el Papa denuncia de algún modo —afirma Bux— es exactamente lo que los Padres Conciliares no querían. Muchos han entendido la reforma como una revolución y han puesto al hombre en el centro, con su voluntad inquebrantable de protagonismo, en lugar de Dios. Hemos eliminado del centro el Santísimo Sacramento para poner en su lugar a nosotros los clérigos, en un momento en el cual —como se ha visto en la crónica— haríamos bien en estar a un lado, como ministros. No lamentemos después la decadencia de la ética, incluso en la Iglesia. Como ha recordado Benedicto XVI, con una fuerte expresión: “la crisis de la Iglesia nace justo de una crisis de la liturgia”.
Secretum meum mihi
viernes, 25 de mayo de 2012
Misa Pralaticia en Lecce oficiada por Cardenal Brandmüller
El pasado 19 de mayo, como ya anunciamos aquí, se celebró en el Seminario de Lecce, Italia, el primer encuentro nacional promovido por Scuola Ecclesia Mater, sobre la música sacra y la correcta aplicación de las reformas y del magisterio de Benedicto XVI.
Por la tarde Su Eminencia el Cardenal Walter Brandmüller, celebró la Santa Misa Prelaticia con la Forma Extraordinaria del Rito Romano en la Iglesia de Santa Clara.
Se encontraban presentes Mons. Nicola Bux, consultor de la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice y de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe y para las Causas de los Santos y Mons. Juan Miguel Ferrer, subsecretario de la Sagrada Congregación para el Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos.
Cordialiter
jueves, 17 de mayo de 2012
Mons. Nicola Bux celebra la Forma Extraordinaria en Nápoles
Mons. Nicola Bux, conocido teólogo, liturgista y consultor de la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice y de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe y para las Causas de los Santos, ofició la Santa Misa con la Forma Extraordinaria del Rito Romano, el pasado sábado 12 de mayo, durante la Octava del traslado de las reliquias de San Jenaro, patrón de Nápoles (Italia), en la iglesia de Santa Maria delle Anime del Purgatorio ad Arco, de dicha ciudad italiana, con gran afluencia de fieles.
La parte musical corrió a cargo de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada, cuyo coro acompañó la celebración. Ante la imposibilidad de encontrar la música del Propio de la Misa de la diócesis de Nápoles, Sor Cecilia Pia Manelli, F.I., compuso para la ocasión las piezas musicales en estilo neogregoriano. Posteriormente, Don Nicola dio una conferencia titulada "El pensamiento litúrgico de Benedicto XVI".
Cordialiter
Catholicus

martes, 15 de mayo de 2012
Mons. Nicola Bux: En la Iglesia hay personas y grupos que niegan verdades más importantes
Mons. Nicola Bux, teólogo y consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de la Oficina de las Celebraciones del Sumo Pontífice, en una reciente entrevista ha hablado sobre la aceptación de la FSSPX del Concilio Vaticano II: “La Fraternidad San Pío X nunca ha negado el Concilio Vaticano II, es sólo superficialidad y las simplificaciones periodísticas le han atribuido esta negación. Si hay algo que ha criticado, son algunas de sus doctrinas, ni siquiera de importancia primaria. En la iglesia hay personas y grupos que niegan verdades más importantes”.
sábado, 21 de abril de 2012
III Encuentro Summorum Pontificum en Brasil
Nos informan de la celebración el próximo mes de septiembre del III Encuentro Sacerdotal Summorum Pontificum en Salvador de Bahía, Brasil. Este año como novedad respecto de los años anteriores, no sólo irá enfocado a la formación de los sacerdotes sino que también fomentará la capacitación de los fieles.
Entre los ponentes destaca la asistencia de varios obispos de Brasil así como Mons. Nicola Bux, Consultor de las Congregaciones para la Doctrina de la Fe, del Culto Divino y Disciplina de los Sacramentos y del Ofício de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice.
miércoles, 21 de marzo de 2012
Magnífica carta de Nicola Bux a Mons. Fellay
Don Nicola Bux, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe y de otros dicasterios de la Curia Romana, ha escrito en el día de San José una carta a Mons. Bernard Fellay y a toda la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, cuya traducción nos trae la Buhardilla de Jerónimo, luego del Comunicado publicado en los pasados días por la Oficina de Prensa de la Santa Sede.
A Su Excelencia Mons. Bernard Fellay
y a la Fraternidad sacerdotal San Pío X
Excelencia Reverendísima,
Queridos hermanos,
La fraternidad cristiana es más poderosa que la carne y la sangre, porque en ella se anticipa, gracias a la Divina Eucaristía, la vida del Paraíso.
Jesucristo nos ha llamado a hacer la experiencia de la comunión: en esto consiste nuestro yo. Comunión es estima a priori por el otro, porque tenemos en común al único Señor. Por eso la comunión está disponible a todo sacrificio por la unidad: una unidad que debe ser visible, según la voluntad final de nuestro Señor en la plegaria al Padre: “ut unum sint, ut credat mundos”; visible, porque es el testimonio decisivo de los amigos de Cristo.
Es indudable que no pocos hechos del Concilio Ecuménico Vaticano II y del período sucesivo, vinculados al elemento humano de este acontecimiento, han representado verdaderas calamidades y causado dolor a grandes hombres de Iglesia. Pero Dios nunca permite que Su Iglesia llegue a la auto-destrucción.
No podemos considerar la dureza del elemento humano sin tener confianza en el divino, es decir, en la Providencia que, aún en el respeto de la libertad humana, guía la historia, y en particular la historia de la Iglesia.
La Iglesia es de institución divina, divinamente garantizada, y es también un hecho humano. El aspecto divino no perjudica al elemento humano – personalidad y libertad – y no lo inhibe necesariamente; el aspecto humano, permaneciendo íntegro, y también comprometedor, no perjudica al aspecto divino.
Por razones de Fe, pero también por las confirmaciones que, si bien lentamente, se manifiestan en el plano de la historia, creemos que Dios, en estos años, ha preparado y prepara hombres dignos para remedir tantos errores y tantos abandonos que todos deploramos, creemos que ya despuntan y cada vez más despuntarán obras santas, según una estrategia divina que vincula la obra de almas lejanas que ni siquiera se conocen, pero cuyo actuar constituye un plan, como ha ocurrido maravillosamente en el siglo en que tuvo lugar la dolorosa rebelión de Lutero.
Se trata de intervenciones divinas que parecen multiplicarse cuanto más se enturbian los hechos. De esto hablará, sobre todo, el futuro. Pero nosotros estamos ya seguros de ello y se vislumbra el amanecer.
Por algún tiempo la incertidumbre del alba combate con las tinieblas, lentas en retirarse, pero, cuando se ve el alba, se sabe que el sol está y que sigue su curso en los Cielos.
Con las palabras de Santa Catalina de Siena, podemos por lo tanto deciros: “Venid con seguridad a Roma”, a la casa del Padre común, que nos has sido dado como perpetuo y visible principio y fundamento de la unidad católica.
Venid a participar de este bendito futuro, del cual, aún en medio de persistentes tinieblas, ya se ve el amanecer.
Vuestro rechazo aumentaría el espacio de las tinieblas, no el de la luz. Son múltiples los destellos de luz que ya admiramos, y el primero entre ellos es el delinearse de la gran restauración litúrgica, realizado por el Motu Proprio Summorum Pontificum, que está suscitando en todo el mundo un amplio movimiento, del que forman parte sobre todo jóvenes, que quieren ser celosos en el culto del Señor.
¿Cómo olvidar, sin embargo, otros gestos concretos y significativos del Santo Padre, como la remisión de las excomuniones a los Obispos ordenados por Mons. Lefebvre, la apertura de un diálogo abierto sobre la interpretación del Concilio Vaticano II a la luz de la Tradición, y por esto también la renovación de la Comisión Ecclesia Dei?
Ciertamente pueden quedar todavía perplejidades, puntos a profundizar, a aclarar mejor, como el argumento sobre el ecumenismo y sobre el diálogo interreligioso (que, de todos modos, ha recibido una precisión importante por la Declaración Dominus Iesus de la Congregación para la Doctrina de la Fe, del 6 de agosto de 2000), y el de la manera en que se debe entender la libertad religiosa.
También sobre estos puntos, vuestra presencia en la Iglesia, canónicamente garantizada, ayudará a traer mayor luz.
¿Cómo no valorar el aporte que podréis dar, gracias a vuestros recursos pastorales y doctrinales, a vuestras capacidades y sensibilidades, para el bien de toda la Iglesia?
Éste es el momento oportuno, esta es la hora favorable para retornar. Timete Dominum transeuntem: no dejéis escapar la ocasión de gracia que el Señor os ofrece, no dejéis que pase junto a vosotros y no la reconozcáis.
¿Podrá el Señor concederos otra?
¿No deberemos todos, un día, presentarnos frente a Su Tribunal, y responder no sólo sobre el mal realizado sino también sobre todo el bien que habríamos podido hacer y que no hemos hecho?
El corazón del Santo Padre palpita: Él os espera con ansias, porque os ama, porque la Iglesia tiene necesidad de vosotros para un testimonio común de fe en un mundo cada vez más secularizado y que parece dar la espalda a Su Creador y Salvador.
En la plena comunión eclesial con la gran familia, que es la Iglesia católica, vuestra voz no será despreciada, vuestro empeño no será ni desdeñable ni descuidado, sino que podrá traer, con el de muchos otros, frutos abundantes; estando fuera, en cambio, se vería disperso.
La Inmaculada nos enseña que demasiadas gracias se pierden porque no son pedidas: estamos convencidos de que con una respuesta favorable a la propuesta del Santo Padre, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se convertirá en un instrumento para encender nuevos rayos en los dedos de nuestra Madre celestial.
En este día a él dedicado, quiera San José, esposo de la Santísima Virgen María, Patrono de la Iglesia Universal, inspirar y sostener vuestros buenos propósitos: “Venid con seguridad a Roma”.
Roma, 19 de marzo de 2012
Solemnidad de San José
Don Nicola Bux
jueves, 26 de enero de 2012
Las Conferencias Episcopales y su Elefantiasis
Monseñor Nicola Bux, Consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe, de la Oficina para las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice, y experto en ecumenismo, ha concedido recientemente una entrevista a La bussola quotidiana, cuya traducción íntegra ofrece La Buhardilla de Jerónimo, en ellas monseñor Bux alerta sobre el peligro que encierra el funcionamiento de algunas Conferencias Episcopales:
“La autocefalia es una especie de virus que se convierte en un principio de destrucción de la Iglesia, y por desgracia ha atacado también a la Iglesia católica. Basta pensar en la elefantiasis de las conferencias episcopales (nacionales, regionales, territoriales) que prácticamente quieren dictar leyes incluso a la Sede apostólica de Roma. El riesgo es grave: la realidad – no de ahora – es que hay un intento por parte de algunas conferencias episcopales de constituirse como alter ego de la Santa Sede, olvidando que las conferencias episcopales no son de institución divina. Son organismos eclesiales que tienen, por lo tanto, todos los límites de los organismos humanos. Ni siquiera la autoridad de un obispo puede ser superada por una conferencia episcopal. Pero hoy se asiste a esto, a la lenta y directa desautorización de la autoridad del obispo individual por parte de las Conferencias Episcopales. Éstas, entre otras cosas, no tienen prerrogativas doctrinales y, sin embargo, muy a menudo vemos tomas de posiciones casi contestatarias frente a la autoridad del obispo de Roma, sin la cual no subsiste tampoco la de los organismos colegiales. Como enseña el Concilio Vaticano II, el colegio de los obispos no existe nunca sin su cabeza. Si no tratamos de curar pronto este virus, correremos el riesgo de encontrarnos también nosotros en situaciones análogas – y diría que cada vez más difíciles – a las de los así llamados hermanos separados”.
viernes, 21 de octubre de 2011
Congreso sobre la Liturgia Tradicional en Teramo, Italia
Este fin de semana tendrá lugar en la Parroquia de Salvador de Silvo, de la provincia de Teramo, Abruzzos, Italia, una importante conferencia bajo el título de “La Sagrada Liturgia para la renovación de la vida cristiana”. El importante evento se desarrollará en dos días: mañana sábado día 22 de octubre se dedicará a las ponencias, mientras el domingo se reservará para una solemne misa pontifical en el trono oficiada por Su Eminencia Reverendísima el Señor Cardenal Darío Castrillón Hoyos, presidente emérito de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei). Participarán como conferenciantes dos grandes difusores del rito romano antiguo: Mons. Nicola Bux, catedrático de la Facultad Teológica de Bari (Apulia), quien disertará sobre el tema “La decadencia de la Liturgia, crisis de la Iglesia. ¿Cómo salir de ella?”; y el R.P. Fray Vincenzo Nuara, O.P., miembro de la Pontificia Comisión Ecclesia Dei y fundador del movimiento Amicizia Sacerdotale Summorum Pontificum (Amistad Sacerdotal Summorum Pontificum), el cual tratará acerca del “Motu proprio Summorum Pontificum e Instrucción Universae Ecclesiae, instrumentos para la renovación”.
martes, 18 de octubre de 2011
Encuentros de Asís: ¿en espíritu y en verdad?
Presentamos un resumen de la intervención de Mons. Nicola Bux en el Congreso realizado en Italia sobre la próxima Jornada de reflexión, diálogo y oración por la paz y la justicia, que se celebrará en Asís el próximo 27 de octubre.
***
La interesante intervención de Mons. Nicola Bux ha abierto una ventana sobre cómo los encuentros de Asís han sido erróneamente recibidos por el mundo católico. Es emblemático, al respecto, el ejemplo asombroso del cual habla: “una placa de bronce en el pórtico frente a la basílica inferior de San Francisco de Asís dice: «Joannes Paulus II cunctis in orbis Dei cultoribus in spiritu et veritate convocatis…»; pensaba que conmemoraba una reunión mundial de cristianos. El culto «en espíritu y en verdad» debería ser el que está fundado en el reconocimiento de Jesucristo, el Hijo en el cual Dios se ha revelado plenamente, ha hecho conocer su rostro… En cambio, la placa de Asís no se refiere a los cristianos sino a los representantes de las religiones reunidos en el 2002 para la oración por la paz. Algo ha cambiado. Esa placa muestra una opinión muy difundida entre los católicos: que todas las religiones reconocen, en el fondo, al mismo Dios, y lo adoran en espíritu y en verdad”.
Tal interpretación de los encuentros de Asís no deja dudas sobre la deriva sincretista que afecta al mundo católico: “los cristianos que adoran un Dios personal, reconocido presente, especialmente en el Sacramento del altar, terminan por retroceder a la adoración de un Dios impersonal o incluso de otros dioses. Este pensamiento no católico se ha difundido y confunde a muchos en la Iglesia”.
Las palabras de Mons. Bux muestran no sólo la gran confusión que reina lamentablemente en las mentes de muchos católicos, sino también el hecho de que tal confusión es por desgracia extendida por aquellos que deberían apacentar la grey de Cristo y velar por ella.
Es por eso que se vuelve cada vez más urgente aclarar el significado auténtico de los encuentros de Asís, el único que puede ser compatible con la confesión esencial para todo católico de que Jesucristo es el Hijo de Dios, el único Salvador, fundador de la única Iglesia católica, necesaria para la salvación.
¿Y cuál es este significado? Mons. Bux lo explica con claridad: “El encuentro de las religiones puede tener lugar en el punto originario identificado como el sentido religioso…, el desiderium naturale videndi Deum que la Iglesia reconoce… Sin embargo, se debe convenir con la reflexión del entonces cardenal Ratzinger cuando, refiriéndose al episodio de San Pablo en el Areópago (Hechos 17, 16-34), pone en guardia respecto al optimismo, porque por parte de las religiones también ha venido una negación decidida, cuando no han querido aceptar proseguir el camino o hasta querer volver atrás en la idea de Dios”.
Por lo tanto, no son las religiones las que están en el centro del encuentro de Asís sino el hombre religioso, que manifiesta y encarna la propia religiosidad en formas concretas, formas que ciertamente no son caminos de salvación para aquellos que las practican.
Mons. Bux ha confirmado varias veces su total confianza en el hecho de que el Papa Benedicto XVI, en la modalidad con la cual dirigirá la organización de tal jornada, dará señales claras sobre su cercanía al hombre religioso y sobre la confianza de que pueda colaborar para alcanzar objetivos para una convivencia civil, pero al mismo tiempo de su distancia de toda confusión sincretista o de actos cultuales que sean contrarios al primer Mandamiento.
Mons. Bux precisó también que tampoco “Juan Pablo II, con la reunión de Asís de 1986, quería de hecho difundir el indiferentismo relativista: precisamente él, cuatro años después, en 1990, escribió la Encíclica Redemptoris missio, en la que afirma que una religión no vale la otra (cfr. Redemptoris missio n. 36). Por lo tanto, ni la Onu de las naciones ni una «Onu de las religiones» podrá realizar una unidad más verdadera que aquella que la Iglesia manifiesta, no por virtud propia sino por el misterio de Cristo que se refleja sobre ella: Lumen gentium cum esset Christus (LG n 1)”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)







